?? El don de lenguas por el poder del Espíritu Beato, en la Iglesia, es para beneficio de los siervos de Dios, para predicar a los descreídos, como en el día de Pentecostés.
Desde la venida del Espíritu Beato sobre los apóstoles en Pentecostés, los cristianos sabemos de los dones con los que la tercera Persona de la Trinidad asiste al fiel.
El Catecismo de la Iglesia Católica, número 1830, enseña que “la vida ética de los cristianos se sosten en los dones del Espíritu Beato. Son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil a continuar los impulsos del Espíritu Santurrón.
La base sobre la que se dio el Espíritu
El nacimiento de lo prominente se dio sobre la base de la resurrección de Cristo, al paso que el bautismo del Espíritu Santurrón se dio sobre la base de la ascensión de Cristo. Los dos tuvieron sus principios históricos únicos en el día de la resurrección y Pentecostés.
Hechos 2:38,39 fue prometido a “todos y cada uno de los que el Señor nuestro Dios llamare a sí”. Eso te incluye a ti y a mí. ¿Has aplicado estos versículos a tu vida? ¿Te has rendido a Cristo? ¿Se ha arrepentido y fué bautizado en agua tras su nuevo nacimiento?
¿De qué manera puedes admitir la guía del Espíritu Beato?
El Espíritu Santurrón no te charlará con expresiones perceptibles. A la inversa, les guiará mediante vuestra propia conciencia (cf. Rm 9,1). O como afirmaría el Beato Cura de Ars, San Juan María Vianney: «El Espíritu Beato nos guía como una madre… como el que ve guía a los ciegos…».
Hay formas clarísimas en las que puedes recibir su guía. Son, entre otros muchos: estar familiarizado con la Palabra de Dios, llevar una intensa vida de oración y tener una vida sacramental comprometida.