Saltar al contenido

Quién creó el infierno según la Biblia católica

“La presencia del infierno es una enseñanza clásico de la Iglesia Católica y fue enseñada por Jesús, con lo que es realmente difícil que una Iglesia se retracte si piensa que sus enseñanzas son divinas”, escribió Madigan a BBC Planeta.

Justino Mártir

Torturado por la fe cristiana hacia el año 165 (decapitado), se considera el mayor apologista del siglo II.

“Pues entre nosotros el príncipe de los diablos pésimos lleva por nombre serpiente y Satanás y demonio o calumniador, como podéis saber, si deseáis, en nuestras escrituras; y que él y su ejército juntamente con los hombres que le prosiguen haya de ser enviado al fuego para ser castigado por eternidad sin término, cosa es que por adelantado fue anunciada por Cristo”

¿De qué forma es el infierno según ¿la Biblia?

Si una palabra puede ocasionar tristeza, temor y asimismo duda al tiempo, es indudablemente la palabra “infierno”.

Para bastantes, un espacio de padecimiento eterno gobernado por Satanás y alcanzado tras una vida de pecado. Para otros, algo que no puede existir por el hecho de que el cariño infinito de Dios no puede dejar que permanezca un espacio de este modo.

Infierno

Bíblicamente, el infierno es “el sitio y estado de castigo y destrucción, con fuego eterno en la desaparición segunda, para los que rechazan a Dios y la salvación en Jesucristo”.

Ciertas ediciones de la Biblia con frecuencia emplean la palabra «infierno» para traducir la palabra hebrea sheol y la palabra griega hades. Estos términos acostumbran a referirse a la tumba donde los fallecidos -justos y pésimos- aguardan, en estado de inconsciencia, la resurrección. Como el término de hoy del infierno difiere bastante de lo que comprometen estos términos hebreo y heleno, múltiples ediciones modernas evitan la palabra «infierno», sencillamente transliterando la palabra hebrea como «Seol» y la griega como «Hades».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *