Quinto Círculo Embarrados en él, peleando eternamente unos contra otros, a golpes y bocados, están los condenados por el pecado de la furia, al paso que bajo el agua están los ácidos, esto es, los vagos y los que han vivido tristes y decaídos. sin razón
En este título se podría meditar que, al nombrar los años, falta la especificación “de muerte”. Pero no es de esta forma. Dante no dejó de existir: su pieza maestra está viva y prosigue atrayendo —y satisfaciendo— a leyentes de todas y cada una de las latitudes y de todas y cada una de las etnias tras estos siete siglos.
¿Qué nos puede ofrecer la Divina Comedia el día de hoy, en 700 años? Por el hecho de que en el momento en que charlamos de Dante, siempre y en todo momento pensamos en su pieza maestra —que, a propósito, acabó exactamente el mismo año en que murió el Poeta—, que exactamente el mismo Dante declaró como tal antes del final de su historia, y que conocemos por la especial plenitud de su poema.
La “Divina Comedia” explicada en diez minutos
La primera canción tiene una función propedéutica y exhibe a Dante, de 35 años, perdido en una selva:
La selva obscura: representa la pérdida espiritual de Dante en el pecado, simbolizada por tres bestias: el guepardo, que encarna la lujuria, el león, que representa el orgullo, y el lobo, que representa la avaricia; los tres animales están en su sendero. No obstante, el alma de Virgilio, creador de la Eneida y a quien Dante admira, salva al poeta florentino, advirtiéndole que va a deber proseguirlo en un viaje por el Infierno y el Purgatorio, y después al Paraíso acompañado de otra persona, para socorrer él mismo. .de su condición de pobreza ética y también intelectual.
Purgatorio
El purgatorio es la segunda una parte de la Divina Comedia. Es el canto del arrepentimiento, del perdón, del ejercicio de la independencia. De la actitud coral, del «nosotros», contra el «yo» dominante del Infierno.
Se constituye de antepurgatorio, purgatorio y paraíso terrestre. En el antepurgatorio hay 2 géneros de ánimas: las excomulgadas y las negligentes o arrepentidas de manera tardía. Entonces, el purgatorio, dividido en cornisas en orden ascendiente (del pecado mucho más grave al mucho más suave) y donde las ánimas expian sus errores. Cada cornisa representa entre los errores capitales: soberbia, furia, pereza, envidia, codicia, gula y lujuria. En la cima del purgatorio está el paraíso terrenal.