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Qué es una prueba de Dios

Tipo 1: Pruebas que surgen de nuestros errores o fallos. Tipo 2: Pruebas que suceden pues este es un planeta caído, lleno de patologías y gente caída. Tipo 3: Pruebas que Dios desea que experimentemos pues desea que progresemos.

¡Pregunta bien difícil! ¿Dios prueba o no prueba? Semeja haber respuestas contradictorias. La Carta de Santiago afirma que Dios no prueba a absolutamente nadie (Santiago 1,13); Por otra parte, la versión del Padre Nuestro de San Mateo no afirma sencillamente: «No nos dejes caer en la tentación», sino más bien algo tal como: «No nos dejes caer en la tentación» (Mt 6,13). En Deuteronomio, Moisés le afirma al pueblo que Dios «les dio maná en el desierto, alimento que nuestros progenitores no habían popular, afligiéndoos y probándoos, para por fin haceros bien» (Dt 8,16).

Pienso que la confusión hay que a los distintos significados de la palabra “prueba”. Dios no «aprende» nada de nuestros sufrimientos o de los pésimos instantes que en ocasiones atravesamos. Dios nos «prueba» en el sentido de conocer algo que aún no sabía; al revés, somos nosotros quienes conocemos nuestras virtudes o nuestras infidelidades en el momento en que atravesamos instantes bien difíciles. Tampoco se puede decir que Dios empuja a alguien a realizar algo malo. O sea lo que repudia el mencionado pasaje de la Carta de Santiago. Este apóstol añade: “cada uno de ellos es tentado en el momento en que se deja llevar y cautivar por su pasión. Conque en el momento en que la pasión concibió, dio a luz el pecado; y en el momento en que el pecado es consumado, da a luz la desaparición.”

El enlucido del altar en el monte Ebal

Dios dio un orden particular a Moisés ahora el resto jubilados del pueblo de Israel. Tenía que ver con cumplir sus mandamientos, que estaban escritos con la técnica del enlucido y cal sobre enormes piedras. Era esencial llevar a cabo esto tras atravesar el Jordán y ingresar en la tierra que Jehová les había prometido.

No obstante, el arreglo de rocas remolcadas donde se iba a plasmar el mensaje se encontraba en el monte Ebal. Allí mismo, se edificaría un altar de piedras enteras para venerar al Señor, y al tiempo, los pobladores deberían abrasar ofrendas de comunión y sacrificios.

Para afirmarte

¿Sabías que «la prueba de vuestra fe genera paciencia» (Santiago 1:3). Solo se puede detallar aquella fe que fué probada y que como producto de la superación de esa prueba ganó seguridad y perseverancia para el Señor. “Y su señor le ha dicho: Bien, buen siervo y leal; Sobre poco fuiste leal, sobre bastante te voy a poner; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25:23). Solo entra en el gozo de tener a su lado la presencia continua de Dios, que sabe que el desafío es el medio por el que, confiando en Él, esto es, confiándole totalmente nuestra fe, tenemos la posibilidad de resultar buenos servidores.

En ocasiones tenemos la posibilidad de sentir que comunicar nuestra fe con los perdidos no es sencillo. No obstante, se nos ordena comunicar esta promesa que llevamos en nosotros. Pablo le escribió a Filemón que rezaba «a fin de que la participación de vuestra fe sea eficiente en el saber de todo el bien que hay en nosotros a través de Cristo Jesús» (Filemón 1:6). Pablo, a sabiendas de que su bien radicaba en Cristo, platicaba de forma continua este testimonio, para cultivar en el resto la semilla de la fe en el Señor. Como la palabra pronunciada en Hechos 20:21, Pablo iba a: «ofrecer testimonio a judíos y gentiles del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristo».

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