El concepto de un corazón puro Tener un corazón puro es tener un solo propósito, o sea, apuntar a llevar a cabo la intención de Dios para Su gloria (1 Cor. diez:31). ¿Tienes tal corazón por el reino de los cielos? En el momento en que contamos un solo propósito y una misión para la gloria de Dios, somos puros de corazón.
¿En algún momento has sentido que tu trabajo no es apreciado, que podrías estar realizando algo más esencial o que absolutamente nadie se fija en lo que haces? No sé de qué manera se sintió David al proteger las ovejas de su padre, pero ha podido estar en las filas del ejército de Israel con sus hermanos: era intrépido y experimentado pese a su corta edad y pasaba sus días defendiendo a sus ovejas de animales enormes y peligrosos. salvajes Pero tanto su padre como sus hermanos lo despreciaron, no solo a él, sino más bien a la obra que hacía; lo vieron como algo insignificante, tanto que en el momento en que el profeta Samuel vino a seleccionar y bendecir a uno de sus hijos, a Isaí jamás se le pasó por la cabeza que David sería el preferido, conque no mandaron a procurarlo. La buena nueva para David en la mitad de todo lo mencionado es lo que Dios le afirma a Samuel en este punto: “… la multitud pone atención a las apariencias, pero yo presto atención al corazón” (1 Samuel 16:7b NVI). La Biblia afirma que David tenía un corazón de conformidad con Dios, y mientras que apacentaba las ovejas de su padre y hacía lo que le afirmaban, mientras que se encontraba solo en el campo con las ovejas cantando loas al Señor, allí lo vio Dios, y le agradó. su corazón Entonces Dios decidió poner en prominente lo que vio en misterio.
Frecuentemente estamos menospreciados o sentimos que lo que hacemos no es esencial y nos desanimamos, pero sea como sea nuestro papel en nuestro trabajo, en nuestro servicio en la iglesia, en nuestras familias, Dios no mira lo que debemos realizar, sino más bien el corazón con que lo hacemos y él prepara corazones limpios según los suyos para colocarlos en sitios altos, pues esos son los corazones que van a hacer lo que él desea, como afirma Hechos 13:22: «Sin este de ellos (Saúl) levantó por rey a David, de quien asimismo dio testimonio, diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón de conformidad con mi corazón, que va a hacer todo cuanto yo desee. De ahí que Dios había rechazado a Saúl como rey, pues no logró lo que Dios deseaba que hiciese, pero la historia con David sería totalmente diferente. De ahí que, adondequiera que estemos, es esencial que debemos recordar llevar a cabo las cosas con el corazón preciso. Si bien absolutamente nadie aprecie nuestro trabajo, si bien pongan a alguien que creamos que no es preferible que nosotros, si bien estemos en un espacio distanciado de las interfaces donde solo Dios nos puede ver. Él sabe lo que es preferible para nosotros, y su interés es que nuestro corazón sea cambiado para amoldarse al de el, no que seamos alabados o aun apreciados en nuestro trabajo. ¿Y de qué manera es eso?
¿De qué manera tenemos la posibilidad de resultar puros de corazón?
No tenemos la posibilidad de volvernos puros de corazón por nosotros. Es solo por un acto de la felicidad de Dios que Él nos limpia y nos hace puros en Jesús a través del poder del Espíritu Santurrón. Por la felicidad de Dios, reconocemos que somos pecadores en necesidad de un salvador, nos distanciamos de una vida de impureza y nos entregamos para caminar en pureza y santidad (ajustados con la intención y la Palabra de Dios). En el Salmo 24:3-4 David redacta:
“¿Quién va a subir al monte de Jehová? ¿Quién puede estar en tu sitio beato? El limpio de manos y puro de corazón, el que no eleva su alma a la patraña ni a las blasfemias”.
Ten en cuenta que Dios asimismo conoce tus motivaciones.
El orden del rey David a su hijo Salomón, en el momento en que le cedió el reino, fue caminar enfrente de Dios «de verdad con todo tu corazón y con tu alma» (1 Reyes 2:4). David sabía que el Señor examina el corazón y conoce las pretenciones.
Debemos realizar una evaluación franca frente Dios para descubrir nuestra verídica motivación. Como ha dicho David: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me intranquilizan. Apunta cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame en el sendero a la vida eterna” (Salmo 139:23-24 NTV). En este pasaje no se nos comunica que Dios no conocía el corazón de David, sino se encontraba exponiendo una actitud de humildad, una actitud adecuada.
En la cara de Jesucristo
Primero leamos 2 Corintios 4:6:
“Pues exactamente el mismo Dios que ha dicho: De las tinieblas resplandecerá la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.”
¿De qué manera está tu corazón?
Hay una bella promesa para esos que tienen un corazón puro. Como asimismo hay secuelas negativas de vivir con el corazón sucio.
Si has perdido de vista a Dios, acércate a Él, confiesa tus errores y apártate de ellos. Sostener un corazón limpio te va a llevar a ser bendecido.