En la Escritura, la palabra ?cielo? Se emplea esencialmente con 2 significados. Primero, para referirse a la morada de Dios, que es asimismo la vivienda definitivo de los leales (véase Mosíah 2:41).
«Vivo en un espacio santurrón y exaltado, pero asimismo con los contritos y humildes de espíritu, para reavivar el espíritu de los humildes y animar el corazón de los quebrantados.» Isaías 57:15
¡Qué joya! El Dios del cosmos habita en un espacio asombroso, beato y sublime. Múltiples escrituras nos dan visiones del esplendor del cielo, pero este Dios asimismo descendió con apariencia de hombre para habitar entre nosotros. Todavía desea morar entre nosotros, pero no mora en santuarios ni en palacios. En el momento en que Jesús vino a este planeta, nació en un pesebre y jamás tuvo un hogar propio. En este momento Él habita en los corazones de hombres y mujeres como tú y como yo. Pero Dios no habita en ningún corazón; Isaías afirma que Dios mora con los contritos, humildes y quebrantados de corazón. Somos tus santuarios; Santuarios del Espíritu Beato. Me recuerda a las bienaventuranzas; Jesús mencionó que los pobres en espíritu, los que lloran, los humildes y los que tienen apetito y sed de justicia son bienaventurados.
Butt, Kyle y Dan Barker (2009), El enfrentamiento Butt/Barker (Montgomery, AL: Apologetics Press).
Leupold, H.C. (1959), Exposición de los Cánticos (Grand Rapids, MI: Baker).
¿Qué es el cielo y dónde se encuentra?
La Biblia charla bastante del cielo, pero ¿qué es el cielo? La mayor parte de la multitud piensa en el cielo como un espacio etéreo donde habitan los dioses o los ángeles. Pero, ¿es esto lo que afirma la Biblia? Según la Biblia, el cielo es la morada de Dios. Es un espacio físico, pero está alén de nuestra entendimiento física. Está sobre nuestra atmósfera y es el sitio donde Dios reina más que nada.
La Biblia afirma que Dios mora donde completamente absolutamente nadie puede ver (1 Timoteo 6:16). El cielo es su trono y desde allí rige todo cuanto existe. Es un espacio de luz y alegría (Mateo 17:2; Salmo 16:11). Es un espacio de paz (Salmo 29:11) y amor (1 Juan 4:8). Y es un espacio eterno de excitación (Salmo 16:11; 36:8).
Entonces, ¿dónde vive Dios el día de hoy?
Para quien cree en Cristo, Él no es solo el Constructor que habita en los cielos, muy, lejísimos de nosotros; Él es asimismo el Espíritu vivificante que habita en nosotros, en nuestro espíritu humano. Entró en nuestro cosmos personal al ingresar en nuestro ser. Por el momento no es un Dios lejano, sino más bien nuestro Redentor y Salvador, que está cerca nuestro pues vive en nosotros. Ya que está tan cerca nuestro, está libre cualquier ocasión y en cualquier sitio y puede suplir todas y cada una nuestras pretensiones por sí solo.
Dios está cerca nuestro, mucho más cerca de lo que absolutamente nadie puede estar. O sea un hecho. Sencillamente requerimos enfocar nuestro espíritu donde Él está y también ir al Señor con fe. Conforme aprendamos a vivir y caminar por el espíritu, contactándonos y comentando con Él en todo el día, disfrutaremos cada vez más y más de lo que Dios tiene para nosotros y de lo que Él desea que sea para nosotros en nuestras vidas.
¿Dónde vive Dios en el cerebro?
No obstante, otra gente aseguran que Dios puede estar en el cerebro y esto se puede interpretar de 2 formas distintas:
-O suponen que «Dios» está en todas y cada una partes como lo conocemos correcto en la Biblia en un elevado número de oportunidades.