Isaías 27:1: 27 En aquel día el SEÑOR va a visitar con su espada dolorosa, grande y fuerte, a leviatán, la serpiente que rueda, y a leviatán, la serpiente ondulada, y matará al dragón que está en el mar.
El origen del mito
El Leviatán procede probablemente de la diosa babilónica Tiamat, la madre de todo el cosmos, la diosa fundamental de los océanos y las aguas salobres. Se la representa en la iconografía tradicional como una serpiente marina o un dragón, si bien el asiriólogo Alexander Heidel no está según esta identificación y enseña que «la manera de una serpiente marina o un dragón es realmente difícil de imputar a Tiamat con seguridad».
El Enûma Elish asegura que Tiamat dio a luz a dragones y serpientes entre una lista considerablemente más general de monstruos, incluidos hombres-escorpión, sirenas y tritones, pero no identifica su forma como la de un dragón; no obstante, otras fuentes que tienen el mismo mito lo hablan de como tal.
Contexto del pasaje
Isaías 27:1 está en la una parte del libro que ciertos llaman «juicio», particularmente en la porción relacionada con el propósito del juicio de Yahvé (cap. 24 – 27), relacionado a la “liberación de Israel”. El Comentario Bíblico Adventista lo pone bajo el título “Liberación del dominio de Satanás: El enorme día de Dios” (caps. 24-35). Particularmente, este versículo cae en lo que clasifican como «un himno de seguridad en Dios» (cap. 26:1 a 27:1). Si bien en este artículo se se refiere a Tiro como oponente de Dios y de su pueblo, como observaremos mucho más adelante, semeja que el profeta Juan emplea Isaías 27:1 en Apocalipsis para aludir a otros poderes que se oponen a Dios.
La palabra hebrea liviathan hace aparición seis ocasiones en la Biblia. En 4 oportunidades lo podemos encontrar en el apartado pertinente a los libros poéticos (Job 3, 8; 41, 1; Sal. 74, 14; 104, 26) y en un par de ocasiones, en el libro del profeta Isaías (Is 27). :1; 51:9). Leviatán es una criatura que supuestamente vive en el «mar» y, además de esto, Isaías lo muestra con otros nombres («serpiente» y «dragón»), nombres que son sinónimos y se repiten en Apocalipsis 12:9: «dragón, viejo serpiente, demonio y Satanás.” Para “serpiente” el Viejo Testamento (AT) emplea el término nachash, que generalmente en nuestro idioma sería “áspid”, “serpiente”, “serpiente” o “serpiente”. Génesis 3: 1. Por otra parte, el término tanín (‘dragón’) significa ‘monstruo marino o terrestre’, ‘serpiente marina, culebra o dragón’. Esta expresión hace aparición siete ocasiones en el AT (Sal 91:13; Isaías 27:1; 51:9; Jeremías 51:34; Ezequiel 29:3; 32:2). Seis de estos momentos mencionan a un poder contrario a Dios, en ocasiones representado por Egipto o Babilonia. Además de esto, en el AT la palabra «dragón» está relacionada con el mar o los ríos (Neh. 2:13; Sal. 91:13; Isa. 27:1; 51:9; Jer. 51:34; Eze. 29: 3; 32:2 )
Leviatán de Thomas Hobbes
El nombre Leviatán asimismo fue Empleé en la obra Leviathan, o The Matter, Form, and Power of an Ecclesiastical and Civil State (1651), redactada por el pensador inglés Thomas Hobbes (1588-1679) y considerada parte clave en el avance del pensamiento político moderno.
Escrito a lo largo de la Guerra Civil Inglesa, este libro usa el Leviatán como metáfora del Estado, apoyado en su colosal poder y insolencia. Enseña el origen del Estado y del derecho en el pacto de organización popular, esto es, en el contrato popular del que charlará después el pensador francés Jean-Jacques Rousseau (1712-1778).
¿Dónde se encuentra Leviatán?
Leviatán vive en el mar, al paso que Behemoth vive en el desierto. Según los contenidos escritos rabínicos, Leviatán fue desarrollado el quinto día del Génesis y después sometido por el arcángel Gabriel con el apoyo de Yahvé.
Leviatán es una criatura que supuestamente vive en el “mar” y, no obstante, Isaías lo muestra con otros nombres (“serpiente” y “dragón”), nombres que son sinónimos y se repiten en Apocalipsis 12:9 : «dragón, serpiente vieja, demonio y Satanás».
Yahweh aniquila a la hembra Leviatán
Para resguardar la vida de sus otras producciones, Yahweh descendió a la tierra para remover a la hembra Leviatán. Hubo una enorme riña entre Yahweh y la mujer Leviatán gracias a su colosal fuerza. No obstante, como Yahweh era todopoderoso, en el final ha podido matar a la hembra y socorrer el resto de sus producciones de la destrucción. El Leviatán macho está amargado por la pérdida de su compañera y espera el desenlace de los tiempos, en el momento en que peleará con el Señor.
Tras matar a la hembra Leviatán, Yahvé usó la piel de su cadáver para realizar un bello dosel. Se conoce que el Leviatán tiene entre las pieles mucho más bellas de todas y cada una de las criaturas de Yahweh, lo que provoca que este dosel sea extraordinariamente cautivador. Bajo el dosel, encima de la mesa hay un festín hecho con la carne del animal. Semeja que en el instante en que los justos son llevados al Paraíso en éxtasis, se sientan con el Señor bajo este dosel y se dan un festín con la carne de Leviatanes y Behemoths.