Estos psicólogos sugieren que el llanto es una manera de comunicación no verbal que se utiliza para mencionarle al otro que se pasó de la raya, producir empatía o hallar acompañamiento. Además de esto, las lágrimas psíquicas poseen encefalina-leucina, un analgésico natural que se libera a lo largo del llanto.
¿Por qué razón me afectan tanto las cosas? Pertence a las declaraciones usuales que escucho de mis pacientes, referida a un sentimiento subjetivo y consistente de que pequeños acontecimientos les causan respuestas mucho más profundas (o que les afectan mucho más de lo que les agradaría o considerarían lógico).
Como prácticamente todo en el momento en que charlamos de psicología —y algo tan rico y variado como son la gente— no existe una sola explicación viable aplicable a todas y cada una ellas y que por sí misma explique el tema. Y sucede que cada individuo es un planeta, tiene su historia de vida y su forma de comprenderla basado en su sistema de valores y opiniones (vamos, cada uno de ellos es del padre y de la madre…).
Ganas de plañir: depresión
Es primordial investigar tus sentimientos. Si tienes ganas de plañir por todo y no tienes idea por qué razón, tienes que meditar si es un episodio temporal o continuo. Esto último podría ocultar un popular trastorno psicológico: la depresión.
- La tristeza es pasajera. Es una reacción sicológica que se produce frente a una situación bien difícil. No obstante, con la depresión, esa tristeza persiste en el tiempo. Es uno de sus primordiales síntomas: la tristeza, las ganas de plañir sin fundamento y el llanto.
- La depresión hace un malestar continuo, lloras sin razón y no puedes detectar lo que te pasa.
- Además de esto, la depresión lleva a cabo una apatía que puede perdurar semanas o meses y que perjudica a todas y cada una de las esferas personales de quien la sufre. Por servirnos de un ejemplo, esta tristeza te impide efectuar acciones fáciles como salir, trabajar, estudiar, reunirte con tus amigos, etcétera.
No le preguntes qué le pasa
Es increíblemente bien difícil charlar y plañir al tiempo. En el momento en que estés con alguien que esté llorando, impide hacerle una pregunta nada.
La mayor parte de las ocasiones preguntamos «¿qué te pasa?» para aliviar nuestra angustia en el momento en que observamos que está llorando, pero esto no es lo que esta persona precisa. Solo precisa tenerte cerca y comprender que no debe cuidarte pues andas inquieto por proseguirle el ritmo.