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Cómo vencer la ambición

Consejos para ser un ambicioso positivo – Lleva a cabo las virtudes y desventajas del esfuerzo preciso para conseguir ese propósito al que aspiras y examina si la causa se justifica por los medios. – Piensa sobre el futuro, hasta dónde deseas llegar y hacia dónde te va a llevar lograr ese propósito.

Sendero de la virtud: querer los dones para emplearlos

San Pablo nos comunica que «aspiremos a los dones mucho más inmejorables» (1 Corintios 12, 31) pero lo interesante es que lo afirma tras haber enumerado todos y cada uno de los dones espirituales que el Señor nos puede ofrecer. Nos sugiere ir a ser ambiciosos para conseguir de Dios aquellas gracias que nos dejen realizar mucho más, que nos lleven a conseguir lo que, por nuestras fuerzas, no pudimos. Ese don perfectísimo al que tiene relación San Pablo es el Amor, que de nada sirve lograr y tener toda la vida si no contamos amor; que aun tener un sendero espiritual destacable digno de una película no vale nada, en caso contrario no contamos amor; que seríamos sencillos campanas que repiquetean, que aun ofrecer todo cuanto disponemos a los pobres no vale nada si no lo hacemos con amor.

De ahí que la mayor de nuestras ambiciones, alén de tener dones espirituales, es querer; amando como Jesús nos amó, ofertando nuestra vida, poniéndonos al servicio de todos, gastando nuestras manos, espaldas y corazones por los que no tienen la posibilidad de, sin aguardar medallas, trofeos o nuestro rostro en un sello. De ahí que nos sugiere ir a soliciar infatigablemente los dones espirituales que Dios tiene para nosotros por medio del Espíritu Santurrón, a que perseveremos en este sendero con santa ambición, pero más que nada a que solicitemos a Dios mucho más amor para querer mejor.

¿De qué manera influye la ambición en nuestras misiones?

Tener ambición es no hallar o tener mucho más por el mero hecho de poseerlo, tener ambición es comprender lo que se desea, tener objetivos claros y, desde ahí, trabajar duro para lograrlos. La ambición es un motor poderoso que nos deja accionar con el planeta que nos circunda. Nutre nuestro espíritu de superación, el inconformismo y la aptitud de soñar a lo grande. Nos sugiere ir a ir alén de nosotros, despertando nuestro deseo competitivo de exigirnos al límite para hallar los desafíos o misiones que nos propongamos. Puede ser el paso previo y preciso para lograr el éxito.

La ambición es un valor que te ofrece el poder en tu mano para admitir retos fuertemente de intención y determinación. No espere a conocer qué ocurre y sueñe despierto y deje pasar las ocasiones. De forma coloquial se acostumbra decir «coger el toro por los cuernos» pero en lo personal quiero explicarlo como la predisposición a admitir nuevos desafíos, afrontándolos con exactamente las mismas dosis de ilusión, respeto, distribución, seguridad y motivación. Es mucho más largo, lo sé, pero con un concepto mucho más detallado a fin de que consigas ver todo cuanto supone.

2. Cerciórate de que tu visión sea GRANDE

Precisas tener una visión tan enorme, una causa tan fuerte, un fundamento tan poderoso que te atraiga con tanto mucha fuerza hacia lo que deseas conseguir y lo que deseas conseguir que no precisas que absolutamente nadie te empuje (no tú mismo).

En el momento en que la ambición asiste para sostener la autovaloración

¿Hay una relación entre la autovaloración y la ambición? ¿Y si hay mucho más ambición, aproximadamente autovaloración?

Varios estiman que un individuo ambiciosa es aquella que no posee límites para conseguir lo que desea e inclusive es destructora. Otros tienden a asociar la ambición con el deseo de conseguir dinero (avaricia).

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