Trad: Mabuseruntina neferidirúnibu.
La determinación de retribuir a su comunidad
Este interés en el combate habitual cerca de la civilización garífuna y su ubicación en la sociedad guatemalteca llevó a Gloria a participa en los papeles de liderazgo en tu comunidad. En 2012, se transformó en facilitadora del Programa de Gobernanza Compartida predeterminado por NIMD Guatemala y la Agencia Italiana de Cooperación para el Avance.
La meta fue formar a las mujeres guatemaltecas en liderazgo y hacer llegar entendimientos y asimismo canjear ideas sobre los principios de tolerancia, justicia y asimismo inclusión que sostienen el trabajo de NIMD. Gloria ejecutó los programas de diálogo y, aparte de desarrollar sus capacidades de liderazgo, el programa le abrió novedosas chances para entablar contactos y la asistió a entablar relaciones con autoridades y organismos de todo el planeta.
La fuerza está en los números
Al sumarse mediante las fronteras con un fin común, lograron hacer mas fuerte sus movimientos y detallar objetivos compartidos. “El hombre se hace más fuerte en el momento en que confluye con el resto de la sociedad”, afirma Glória.
De esta manera, en 2021, Gloria puso en marcha la primera Escuela de Capacitación Política para Mujeres Garífunas y Afrodescendientes. Hasta el día de hoy, 50 mujeres se han graduado, complementando sus capacidades y entendimientos que ya están con capacitación concreta en incidencia política y negociación política.
¿De qué manera dicen feliz en garífuna?
Adüga ba — ¡Felicitaciones!
¿De qué manera se redacta Ka Biri en garífuna?
Anatomía
- Cabeza — jolom.
- Oreja — xikin.
- Nariz — tza’m.
- Boca — chi’.
- Brazo — q’ab’.
- Rostro — palaj.
- Águila — kot.
- Conejo — imul.
- Perro — tz’i’.
- Caballo — kyej.
- Mono — b’atz’.
- León — koj.
- Jaguar — b’alam.
- Gato — sya.
- Quetzal — q’uq’.
- Animal — chikop.
Por Luis LezamaFotografías de Laura García
Como el pan mucho más fácil, una panadería asimismo tiene un origen, una semilla. Para Rosa Arzú, esa semilla es su madre, Ana María Moreira Miranda, garífuna del pueblo de Santa Fé, Colón, quien murió en 2010 de un infarto. Fue el tercero de una extendida vida donde logró de todo: desde lavar, planchar, cocinar, viajar, hornear, llevar a cabo vestidos de novia, hasta sanar a los enfermos. Según su familia, Ana María era, más que nada, una famosa sanadora que preparaba remedios caseros para toda clase de enfermedades. “Las mujeres volvían a casa con la barriga de esta manera”, afirma Rosa Arzú, describiendo con la mano la circunferencia del medio óvalo. “Y no sé de qué manera, pero se fueron de la vivienda tras tomarse eso que preparaba mi madre”, afirma, tras lamentar no haber aprendido jamás sus recetas, más allá de que su madre siempre y en todo momento había amado enseñarle. Pero asimismo, al lado de esto, Ana María Moreira, nacida el 2 de febrero de 1920, fue abuela y madre que crió sola a su hija Rosa y a sus tres nietos: Yolany, Jack y Florentina. Lo increíble, y en esto coinciden los 4, es que lo logró todo —desde ofrecer a luz hasta fallecer— sentada en un taburete de madera que aún preservan como herencia y prueba de su paso por este planeta. «Con el taburete andaba de aquí para allí, barría, recogía, lavaba, viajaba: hacía de todo. Mi mamá tuvo polio a los 12 años y a los quince dejó de caminar para toda la vida”, cuenta Yolany, nieta de Ana y dueña de la primera panadería garífuna en Tegucigalpa llamada “Lanchonete de Yolany”.
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