Meditar, elegir, opinar, poder, evaluar, comprender, sentir, parecer, iniciar, empezar, ver, ¿deber, procurar? Son verbos prescindibles en la narración. Y si no son indispensables, entonces deberías ponerles un sonajero.
El futuro es siempre y en todo momento entre los menos usados en prácticamente todos los lenguajes, siendo superado, indudablemente, por la utilización del presente y el pasado. Es algo habitual, por el hecho de que en el día a día tendemos a charlar siempre y en todo momento de lo que pasa y de lo que pasó, siendo el futuro una incógnita para nosotros.
Como la literatura es un reflejo de la verdad, el tiempo futuro se emplea de esta manera que en el lenguaje diario. Poniéndose prácticamente bajo el subjuntivo o condicional.
Ejemplo 2: lo que se puede y hay que realizar
En el ejemplo previo, el creador podría haber hecho un empleo alterno para narrar con verbos idealmente. A conocer de qué manera:
Luís logró las maletas y se preparó para el viaje. Había retirado el billete por la mañana. Debió ver. Conque fue a la estación. Salió de Barcelona a las 20 horas.
El tiempo pasado, el tiempo verbal más especial en la novela
El tiempo verbal más especial en la novela es el pasado, frecuentemente el pasado fácil. Es el tiempo verbal mucho más usado en la narrativa vieja y en la novela tradicional. Tal como el narrador omnisapiente es el narrador mucho más recurrente.
No me agrada decir que una alternativa narrativa es preferible o peor, pero lo que si tenemos la posibilidad de decir es que utilizar un tiempo pasado nos ofrece mucha independencia en el momento de ordenar la trama de nuestras historias. En la literatura tradicional, la utilización del narrador omnisapiente adjuntado con la utilización del pasado fácil dejaba integrar retrospecciones y anticipaciones de la historia sin producir ningún inconveniente. El narrador omnisapiente conoce toda la información, y si la historia se cuenta constantemente, quiere decir que ahora sucedió. Conociendo el desenlace de la historia, el narrador puede desplazarse en ella a intención.
Composición del artículo narrativo
En el final de una narración, se dan a conocer las cuestiones que van apareciendo durante la historia.
La composición de un artículo narrativo se constituye de tres partes: