3-. CON CORAZONES LIMPIOS DE MALA CONCIENCIA: Aquí se menciona a la consagración de Aarón y sus hijos, cuyas vestiduras fueron rociadas con sangre, a fin de que tengan la posibilidad de ingresar en el santuario.
Entre las expresiones mucho más conocidas del cristianismo es: “Cristo está a la puerta de tu corazón”. Varios reverendos incitaron a sus oyentes a «invitar a Jesús a sus corazones» para ser perdonados de sus errores y transformarse en cristianos. Alguien mencionó que si repites una declaración suficientes ocasiones, la multitud va a llegar a admitirla por pura reiteración y familiaridad. La admonición de que «Cristo está a la puerta de tu corazón» se ha repetido en tantas ocasiones que para bastantes no existe duda sobre esto. Usted pensaría que ya que este enfoque de la salvación está tan extendido y la expresión tan recurrente, uno podría localizar tal declaración en las Escrituras, o aun la iniciativa. ¡Pero es perturbador percatarse de que esta declaración no está en las Escrituras y que la Biblia sencillamente no enseña esta doctrina!
Esta fraseología nos recuerda Apocalipsis 3:20, el pasaje que se cita con frecuencia para respaldar la iniciativa de que Cristo está a la puerta de nuestro corazón. Pero mira el contexto. Los episodios 2 y tres de Apocalipsis consisten en siete mini-cartas concretas dirigidas a siete iglesias de Cristo en Asia Menor a objetivos del primer siglo. Desde el comienzo, debe aceptarse que Apocalipsis 3:20 se dirige a los cristianos, no a los no cristianos al filo de la conversión.
Qué esencial es nuestro corazón
Los versos precedentes nos detallan que nuestro corazón hace considerablemente más de lo que tenemos la posibilidad de imaginar. Aparte de sentir la extensa selección de conmuevas humanas, nuestros corazones opínan, deciden y perciben el bien del mal.
En este momento observemos 2 causas por las que la función de nuestro corazón es tan esencial.
Tener un corazón nuevo — Ezequiel 36:26:
“Les voy a dar corazón nuevo, y voy a poner espíritu nuevo en nosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y les voy a dar un corazón de carne.”
En el momento en que fuimos recién salvos, Dios nos dio un corazón nuevo que es tierno y amoroso hacia Él. ¡O sea fantástico! No obstante, para sostener nuestro corazón nuevo, requerimos regresar nuestro corazón al Señor, opinar en Él, confesar cualquier pecado del que nos persuada nuestra conciencia y presenciar la limpieza de la sangre de Jesús. Al llevar a cabo esto, nuestros corazones se renuevan de forma continua y espontáneamente amamos mucho más al Señor.
¿Qué es un corazón impuro?
Corazones puros o impuros – Todos nacemos con corazones puros y limpios. Tu corazón se regresa impuro en el momento en que pecas de manera voluntaria constantemente. Por poner un ejemplo, en el momento en que prosigues realizando algo que sabes que está mal, constantemente, sin arrepentirte. Podrían ser cosas como la deshonestidad, la envidia, ver cosas repulsivas, almacenar rencor, etcétera.
¡Me encanta este artículo! Creo que purificar nuestros corazones nos ayuda a ser mejores personas. ¿No creen?
Creo que purificar el corazón es esencial para vivir una vida plena y en paz. 🌟🧘♀️
No estoy de acuerdo contigo. Creo que la felicidad y la paz provienen de vivir auténticamente y aceptar nuestras imperfecciones. No necesitamos purificar nada, solo ser nosotros mismos. 🌈🌺
¡Vaya, esto de purificar los corazones suena a una tarea complicada! ¿Será como hacer limpieza de primavera en el alma? 🌸🧹
¡Vaya, leer sobre la purificación de los corazones me hace reflexionar! ¿Crees que realmente podemos cambiar nuestros corazones impuros?