Los próximos vicios primordiales en nuestra lista son la avaricia y la lujuria. El primero se define como el deseo desordenado de bienestares y/o pertenencias, al paso que el segundo como el deseo desordenado de exitación sexual.
Ignacio Rivera, Asesor Encargado de Empresa Hijos de Rivera, ha asumido el día de hoy la presidencia de Cerveceros de España en la junta general conmemorada esta mañana en La capital española. Así mismo, Rivera va a ser el primordial gerente del campo cervecero español en los próximos 4 años.
Ignacio Rivera ha señalado que “es un honor dirigir un ámbito que revela su dinamismo un año tras otro, ejemplo de deber con el empleo y el desarrollo económico de este país y punta de lanza en internacionalización y también innovación. Voy a hacer todo cuanto esté a mi alcance para estar a nivel de lo que representa este ámbito, en defensa de los intereses de todos y cada uno de los cerveceros”.
Los errores capitales desde la visión del Catecismo de la Iglesia Católica
El Catecismo de la Iglesia Católica es un artículo educativo. Así mismo, los católicos tienen la posibilidad de consultarlo como guía espiritual o para solucionar inquietudes de carácter teológico. Uno de sus apartados examina el término de pecado, que se define como una ofensa a Dios ahora uno mismo.
Todos y cada uno de los errores, sean fatales o veniales, van a ser perdonados por la clemencia de Dios. Esta iniciativa general tiene una salvedad, en tanto que el Catecismo señala que blasfemar contra el Espíritu Beato no va a ser perdonado.
Otros errores capitales
Aparte de la codicia o avaricia, los siete errores capitales de la doctrina católica son:
- Orgullo, comprendido como opinar mucho más en uno mismo que en otros otros, o sea, un elevado amor a sí mismo. Este se considera el mucho más grave de los errores capitales, siendo el original o el que engendra todos los otros.
- Furia, descrita como un sentimiento incontrolable de íra o furia, que de manera frecuente conduce al odio y la intolerancia.
- La envidia, entendida como el deseo irreprimible y enfermizo de lo que otros tienen y precisan, así sea físico, mental, sensible o de cualquier otra naturaleza. El envidioso, falto de lo que tiene el otro, se regocija del hecho de perderlo, festejando la desgracia del prójimo como su triunfo y, en ocasiones, hasta provocándolo con sus manos.
- La lujuria, entendida como un deseo carnal incontenible y también irrealizable de agradar, esto es, un deseo sexual o erótico incontenible que no respeta límites ni obedece a la conciencia. Como lo detalla Dante Alighieri (1265-1321) en su Divina Comedia (redactada entre 1304 y 1321), la gente lujuriosas adoran tanto a otra gente que ponen a Dios seguidamente.
- Glotonería, identificada con el consumo elevado de comida y bebida, sin que se relacione con la satisfacción del apetito y la sed. Este es el pecado de los bebedores, glotones y drogodependientes por igual.
- Pereza, entendida como la incapacidad de hacerse cargo de nuestra vida, o sea, como el abandono de las obligaciones y responsabilidades sin importar lo más mínimo las secuelas, desprecio y asimismo pereza.
Orgullo
El ‘orgullo’, como alarma a la satisfacción y al orgullo de contemplarse a uno mismo, se ha anunciado como un tema recurrente en la literatura cristiana clásico y moralizante, por el hecho de que trae desprecio por el resto, y por ende por el resto. Como en ‘Lust’ y el resto de grabados que conforman la serie ‘Seven Sins’, ‘Orgullo’ se representa en el chato central, personificando el pecado en una muchacha ricamente vestida que se mira en el espéculo. El pavo real es su animal simbólico, caracterizado por complacerse en ver su plumaje, y no dejarse acompañar por otras aves, en expresiones de Cesare Ripa. Por este motivo, el grabado ilustra a unas gryllas con las plumas de esta ave y mirándose al espéculo, reafirmando su soberbia.