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Qué dice Proverbios sobre la soberbia

El orgullo antecede al fracaso; la soberbia adelanta la caída. Mejor es ser humilde entre los humildes que repartir despojos con los soberbios. Quien atiende a la palabra halla el bien; ¡Bendito el que confía en el Señor! El de corazón sabio es llamado sensato; Los labios suaves incrementan el saber.

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El orgullo nos hace opinar que somos suficientes y que no requerimos a absolutamente nadie mucho más. No obstante, hay versículos de la Biblia que señalan que Dios detesta el orgullo. Estas son ciertas de ellas:

Reflejar

El orgullo en nosotros, en cosas de nosotros, en nuestras capacidades, trae destrucción. La humildad frente Dios, frente el resto y frente nosotros trae honor. El inconveniente de ser insolente es que no se tienen presente las debilidades. Los orgullosos pocas veces se dan cuenta de que el orgullo es un enorme inconveniente y un enorme obstáculo en su relación con Dios. Dios se recrea en exaltar a los humildes, pero desdeña a los soberbios. El orgullo transporta a la caída, Lucifer deseaba ser mucho más grande que Dios y resultó en condenación, con lo que el orgullo puede arruinar una vida y eludir que mires las pretensiones del resto. El orgullo nos hace centrarnos solo en nosotros y en nuestros intereses. Una actitud orgullosa conduce al quebrantamiento y la caída. En el momento en que somos insolentes creemos que llevar a cabo las cosas a nuestra forma es bastante superior. Pensamos que somos capaces de vivir sin la asistencia del Señor y despreciamos la asistencia del resto. Solo en el momento en que somos humildes Dios puede asistirnos a transformarnos en la gente que Él desea que seamos. El orgullo hay que tomarlo seriamente, pues es un pecado que nos distancia de Dios. Su Palabra afirma que «mira de lejos a los soberbios». El orgullo cubre los errores de uno, obscurece la visión del resto y también impide el servicio a Dios. Presentémonos frente Dios con un corazón contrito y humillado.

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El trato de Dios a los orgullosos: el rey Nabucodonosor y el rey Uzías

En el momento en que se pronuncia el término «orgulloso» “tenemos la posibilidad de asociarlos con expresiones como insolente, orgulloso, engreído. Según la Real Academia De españa, el orgullo tiene relación a la soberbia y al apetito desmedido por ser favorito a el resto.

Actualmente, se puede meditar que la multitud vanidosa y insolente hace el bien, e inclusive en la palabra podemos encontrar que desde la antigüedad la multitud pensaba de este modo: «Mencionamos, entonces, en este momento: Bienaventurados los soberbios (Malaquías 3:15)

C. El orgullo es un pecado, no una virtud:

Proverbios 21:4 Ojos soberbios, corazón orgulloso y cabeza de desalmados, todo es pecado

Habacuc 2:4 El que no posee el alma recta se complace

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