Saltar al contenido
Inicio » Cuántas veces oraba Jesús en el día

Cuántas veces oraba Jesús en el día

El Jesús que siempre y en todo momento observamos rezar es exactamente el mismo que, como todo judío de su tiempo, tres ocasiones cada día -al amanecer, a la tarde a lo largo de los sacrificios en el templo y al atardecer- se detenía, se detenía de cara al templo en Jerusalén y recitar las frases rituales, introduciendo el Shema Yisrael, Escucha…

La duración de las frases es un tema atrayente, pero es mucho más atrayente que importante. Me imagino que bastante gente han luchado con la duración de sus frases y comenzaron a meditar: «¿He orado lo bastante?» y “¿Se agradó Dios con la proporción de tiempo que pasé en oración esta mañana?” Estas cuestiones son el producto de un enfoque metodológico de la vida cristiana pietista u pensado para las proyectos. Combina el pietismo con nuestro celo por la iniciativa de que “cuanto mucho más grande, mejor”, y los cristianos acaban pensando cuantitativamente en vez de cualitativamente sobre la oración. Comenzamos a meditar mucho más en nosotros que en el Dios trino al que oramos.

La Biblia está llena de ejemplos de frases cortas.

Observemos la oración de Jesús

Jesús era judío, pertenecía al pueblo de Israel. Entendemos que todo judío se encontraba obligado a subir al Templo de Jerusalén tres ocasiones por año, con ocasión de las tres fiestas, Pascua, Pentecostés y Logias. El niño Jesús subiría múltiples ocasiones a Jerusalén, acompañado de sus progenitores, para rezar en el Templo, como prescribía la Ley de Moisés. El evangelista San Lucas, en cuentos infantiles, relata el episodio de los doctores del Templo. (Lc 2, 41ss).

Tenemos la posibilidad de sospechar que acompañaría a San José, desde la edad tolerada, a rezar en la sinagoga. Después, ahora en su historia pública, los Evangelios nos charlan de ciertas oportunidades, en el momento en que Jesús se encontraba en la sinagoga, (Mc 6,1-6; Lc 4,16-22), y enseñaba.

Representación de la Oración en el Huerto en la Semana Santa de Sevilla

En la Semana Santa de Sevilla, el ámbito de Getsemaní está representado por la Pontificia, Real, Ilustre, Vieja y Dominica Fraternidad y Archicofradía de los Penitentes de la Sagrada Oración de Nuestro Señor Jesucristo en el Huerto, Muy santo Cristo de la Salud y Santa María del Rosario en sus Secretos Lacerantes Coronados y Beato Domingo de Guzmán. La cofradía, establecida en 1560 y popularmente conocida como Cofradía de Montesión, festeja su estación de penitencia en la Iglesia de la Santa Sede en la tarde del Jueves Beato. El llamado «paso enigmático» (el de la Virgen tiene por nombre «paso del dosel») exhibe a Jesús rezando en Getsemaní en compañía de los apóstoles Pedro, Juan y Santiago, que duermen bajo un espeso olivo. En frente de Cristo hay un ángel, que con la mano derecha le da el cáliz de la Pasión y con la izquierda mantiene una cruz de plata. El Señor fue esculpido en el taller de Pedro Roldán en 1675. El ángel se asigna a La Roldana, en el siglo XVII, y debió ser rehabilitado por Ortega Bru. Castillo Lastrucci esculpió las figuras de los apóstoles en 1947, restauradas por Juan Manuel Miñarro (1999-2000).

Frente a la suspensión de las estaciones de penitencia a lo largo de la próxima Semana Santa del año vigente 2021, el Consejo General de Fraternidades y Cofradías de Sevilla, en colaboración con la reconocida Fundación Cajasol, efectuará una atrayente exposición donde, bajo la bajo el título «In nomine Dei», se expondrá una exhibe del patrimonio artístico de diferentes Cofradías. La Fraternidad de Montesión aportará la imagen del ángel consolador (siglo XVII), los poderes áureos del Señor Orando en el Huerto y las situaciones frontales del baldaquín de la Virgen del Rosario. Esta exposición va a tener rincón en la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla, desde el principio de la Cuaresma hasta el Domingo de Resurrección.

Rezaba en el momento en que aumentaban las presiones de la vida.

“…su popularidad se extendía poco a poco más; y muchas personas se reunía para oírlo y ser sanados de sus patologías. Pero él se retiraba a sitios desiertos a rezar” (Lucas 5:15-16). En el momento en que piensas que no tienes tiempo para rezar es en el momento en que tienes que. El misterio para tener el poder de Dios es pasar mucho más tiempo con Él.

En el momento en que tenía que ver con escoger a sus amigos mucho más próximos, Jesús procuró la guía de su Padre. “…Fue al monte a rezar y pasó la noche orando a Dios. En el momento en que llegó el día, llamó a sus acólitos y eligió a 12 de ellos… los apóstoles” (Lucas 6:12-13).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *