errores capitales. El orgullo, la codicia, la lujuria, la furia, la gula, la envidia y la pereza son las siete pasiones del alma que la tradición eclesiástica ha predeterminado como «errores capitales».
¿Muerte física o espiritual?
Ciertos comprenden que Juan habla de la desaparición física de un fiel que es juzgado por algún pecado grave. No obstante, en los escritos de Juan, la vida y la desaparición la mayoria de las veces describen la vida y la desaparición espiritual. Juan emplea la palabra muerte un par de veces en 1 Juan 3:14, donde charla de muerte espiritual. Además de esto, emplea la palabra vida 14 ocasiones (aparte de este versículo) y solo 2 ocasiones charla de vida física. Los dos pasajes (1 Juan 2:16 y 3:16) poseen pistas contextuales visibles de que él habla de la vida física. En las otras 12 oportunidades charla de vida eterna. 1 Juan 3:14 ejemplariza la manera en que Juan emplea estas expresiones:
“Nosotros entendemos que pasamos de muerte a vida, en que amamos a nuestros hermanos. El que no quiere a su hermano continúa en la desaparición.”
¿Cuáles son los 7 errores capitales según la Biblia?
Ayer me escribió un hermano deseando que le explicara sobre los 7 errores capitales de la Biblia. De manera rápida respondí que no había determinada cosa en la Biblia, que para la justicia de Dios el pecado es pecado y se castiga con la desaparición. Pero hice una reserva sobre el tema, si bien la Biblia no enseña de manera directa estos 7 errores capitales, tenemos la posibilidad de localizarlos en los registros bíblicos.
La Biblia nos charla antes de unos 7 errores que Dios detesta u detesta en tu alma. Le dije a este amado hermano que en el momento en que enseñara sobre el tema, marcaría gran diferencia. Más allá de que logramos hallar referencias bíblicas a todos estos errores capitales, la Biblia no los enseña de esa forma ni los llama fatales (si bien el castigo es por todos y cada uno de los errores).
Patología y muerte
En ocasiones (Juan 5:14), si bien no en todos los casos (Juan 9:1-3), el pecado puede conducir a la patología física y la desaparición (1 Corintios 11:27- 30). Si bien todos y cada uno de los que creen en Jesús en este momento están libres de condenación en el Día del Juicio (Romanos 8:1). Dios aún puede disciplinar a sus hijos en esta vida para nuestro beneficio (Hebreos 12:7-11). Esta especialidad puede integrar padecimiento físico (1 Corintios 5:5) o aun la desaparición (1 Corintios 11:32). Gracias a esto, ciertos cristianos interpretan 1 Juan 5:16 como una oración desmoralizadora para los cristianos a quienes Dios está disciplinando así. No obstante, no estoy conforme con esta interpretación por 2 causas.
Primero, prácticamente: no disponemos forma de entender si Dios castigará físicamente un pecado dado o no. No afirmaremos si este castigo va a conducir o no a la desaparición… ¡hasta el momento en que sea bastante tarde! Segundo, bíblicamente: entendemos por el resto de la Biblia que debemos rezar por otros cristianos que están enfermos; Además de esto, Santiago nos comunica particularmente que si su patología es un castigo por el pecado, es por medio de nuestras frases que sus errores van a ser perdonados a fin de que sean salvos de la patología (Santiago 5:14-16).