Estos son varios de los componentes que tienen la posibilidad de acrecentar el peligro de desarrollar trastorno por atracón: Antecedentes familiares. Es considerablemente más posible que tenga un trastorno alimenticio si sus progenitores o hermanos tienen (o tuvieron) un trastorno alimenticio. Dieta. Inconvenientes sicológicos.
Comer pertence a los enormes bienestares de la vida, pero comer en demasía no solo causa serios problemas médicos, sino asimismo revela inconvenientes espirituales que desagradan a Dios.
La gula y el acto de comer en des excesivas era común en la temporada de los romanos, que vivían dando banquetes continuos. Consumieron hasta llenarse y después vomitaron para proseguir comiendo después.
Desequilibrio sensible
La carencia de aprecio, la inseguridad o el no sentirse bien consigo causan malas intenciones. También, estar desempleado crea profunda angustia y también incomodidad. Los expertos del periodismo -entre otros muchos- lo saben bien. Cientos y cientos de compañías periodísticas han cerrado debido al flagelo de la crisis económica. Consecuentemente, los damnificados en ocasiones procuran consuelo en la comida.
Recurrir a los atracones puede desatar un inconveniente mayor. “La persona entra en un círculo vicioso que conserva el incremento de la ingesta”, afirma el médico.
Otros errores capitales
Aparte de la gula, los otros seis errores capitales (cada uno de ellos contrario a entre las virtudes teologales) eran:
- La furia, entendida como furia excesiva, amargura y odio.
- Lujuria, entendida como la práctica sexual excesiva, viciosa o inmoral.
- Orgullo, comprendido como el colmo de la soberbia y de creerse sobre Dios.
- La envidia, entendida como el odio por el éxito y la alegría del resto y el deseo de destruirlos.
- La avaricia, entendida como apego elevado a los recursos y riquezas materiales.
- Pereza, entendida como la pereza o la falta absoluta de diligencia.