El sol. Representa la energía masculina y define nuestro lado sin dependencia y combativo. Puesto en el lado izquierdo, de manera frecuente se interpreta como la predominación de la madre.
Entre todas y cada una de las imágenes celulares, merece destacarse la configuración del sol que, siguiendo el modelo semántico adulto, el niño etiqueta con el nombre “sol” y que, tras pormenorizadas reiteraciones (fig.1), acaba el devenir se transforma en un estereotipo gráfico que sigue con vida al propio sujeto. Prácticamente todos los autores justifican su recurrencia en el dibujo, en el atrayente que, tanto desde el criterio perceptivo como ejecutivo, tiene para el niño esta configuración. Desde un criterio formal, es una imagen de forma fácil procesable puesto que su configuración radial reúne las mejores características perceptualmente digeribles: su equidistancia, su simetría, su serialización, etcétera., etcétera., causas que, de la misma manera, hacen más fácil su realización, lo que es satisfactorio para el niño. Es simple ver el exitación con el que los pequeños trazan los fotones del sol. No obstante, su recurrencia y obstinada supervivencia en todo el avance no puede justificarse solo por causas perceptivas o derivadas de su simple y agradable ejecución. Indudablemente, hay otras causas de mayor peso que, aparte de estas, justifican tal perseverancia. Primeramente, entendemos que no existe relación entre el nombre que el niño le da a esta configuración y la intención que lo desplaza a efectuarla.
Los pequeños de estas edades tienen a su alcance libros y cuentos cuyas ilustraciones acostumbran a enseñar una imagen idéntica a la suya, a la que los mayores atribuyen el nombre de “sol”. Reconoce en estos «soles» no solo su imagen, que le da alegría y seguridad al tiempo que impulsa su realización, sino más bien asimismo, y en esto reside su auténtica trascendencia, reconoce la imagen inconsciente de su yo, latente. en su yo. y configuración celular original. Consecuentemente, el niño, cuyos “soles” no tienen relación con los soles de los mayores, si bien inconscientemente para los dos signifique lo mismo, se apropia de su modelo semántico, dándole de ahora en adelante el nombre de “sol”. En ocasiones, los soles de los libros y los cuentos se muestran humanizados, lo que indudablemente forma una imagen aún mucho más vigorosa a los ojos del niño, que adelanta, resalta y, en cierta manera, hace el resultado final del desarrollo representativo. Podríamos cuestionarnos: ¿de dónde viene esta inclinación adulta a humanizar el sol? (fig.2) No es una emanación de su interior, como
Contenidos
Claves para interpretar los dibujos
Ahora vamos a explicar ciertas claves para interpretar los dibujos infantiles.
Tenemos la posibilidad de interpretar los dibujos infantiles con solo ver las próximas especificaciones:
Fases del dibujo según la edad
El dibujo infantil se puede clasificar en tres fases:
) 2-4 años
¿Qué es lo que significa dibujar un monstruo?
«Ciertos pequeños aun dibujan sus pesadillas y nos charlan de los monstruos que los visitan durante la noche», afirma el especialista. Dibujar puede ser un correlato de castigo y otro género de ocasiones que los pequeños viven en su ambiente y es esencial tener esto presente.
- Raíces y suelo. Las raíces, por el hecho de que nutren al árbol, están similares con los aprecios.
- Troncal. El leño es la percepción que tiene el niño de sí y la seguridad en sí.
- Copa y ramas.
¿Qué es lo que significan las montañas en un dibujo?
Representan la seguridad que el niño logró o desea conseguir.