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Qué pasa cuando un sapo se enoja

Apunte: en el momento en que una rana se siente conminada, expulsa de su cuerpo -sin tirar ni jugar- una toxina secretada por glándulas en la parte de atrás de su cabeza. Para muchos animales puede ser realmente tóxico, pero no para los humanos.

De manera frecuente oímos que los chilenos son bien difíciles de comprender, así sea pues «charlamos bastante veloz» o pues utilizamos modismos muy elaborados. De ahí que te dejamos una lista alfabética de los lenguajes mucho más usados en este país.

A Achacarse: Estar triste, desanimado. Achuntar: Ofrecer, apuntar, ofrecer en el blanco. La lapa: Cabalgar sobre los hombros de otra persona. En el norte, «tota». En el sur, «a chic» o «al acha» Para el lote: Desordenado, sin reglas. Tiro: En el instante. Al toque: haz algo inmediatamente. Montar patos: No tener dinero Cortar: Acompañar a un amigo, física o psicológicamente. Stink: enfadarse, disgustarse, aburrirse. Aprieta: Sé valeroso, insiste pese a las adversidades. Apitatado: Alguien que tiene buenos contactos y consigue misiones por medio de ellos. Apretado: Ser egoísta, tacaño, avaro. Arruga: ofrecer un paso atrás, arrepentirse, darse por vencido. Atao: Capaz Inconveniente: Osado, ágil, capaz.

¿De qué manera se envenenan nuestras mascotas?

A pesar de que los sapos no tienen un aparato venenoso ordenado, las glándulas de la cabeza segregan múltiples substancias tóxicas llamadas bufotoxinas, capaces de ocasionar efectos clínicos en los animales. Los animales mucho más intoxicados por este género de compuestos son los perros, que frente a una rana tienen la posibilidad de morderla o ladrarle y la rana, en una contestación protectora, puede despedir una secreción lechosa blanquecina de sus glándulas parótidas, que al tomar contacto con las mucosas del perro: ojos y boca, produciéndose la absorción de la toxina por la mucosa bucal.

  • irritación de la mucosa oral u ocular
  • salivación
  • disnea (contrariedad respiratoria severa)
  • contrariedad para desplazarse (el perro no posee la aptitud para caminar o sentarse)
  • arritmia
  • incremento de la defecación y micción
  • mal abdominal
  • depresión del sistema inquieto central
  • conmociones tónico- clónicas (conmociones en las que brinca todo el cuerpo del tolerante)
  • edema pulmonar (hay abundante salivación que no puede ser contenida por el animal y puede ocasionar asfixia)
  • falta de oxigenación tisular por inconvenientes respiratorios inconvenientes de deterioro, que provocarán una coloración azulada de las mucosas y la desaparición del animal si no se habla a tiempo

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