Hay ricos que son humildes y pobres que son muy orgullosos y al reves, en ocasiones confundimos humildad con pobreza en el momento en que de todos modos no es de esta manera, humilde es el que es con la capacidad de admitir sus triunfos y descalabros con modestia y reconociendo que los Logros del resto asimismo importan.
Las sociedades edifican, expresa o tácitamente, los valores que rigen no solamente la interacción de los hombres, sino más bien asimismo las acciones que son jaleadas o condenadas por ellos. Los valores son las redes o canales que le dejan a un individuo efectuar acciones para mantenerse en el conjunto al que escoge formar parte.
Hay valores y antivalores, que se manifiestan en la manera de vivir de la gente. El inconveniente aparece en el momento en que se confunden valores con ocasiones y la gente viven de determinada forma, suponiendo que son leales a un valor. El tema de la pobreza y la vida humilde es uno, en tanto que pensamos que la pobreza es la manera adecuada de vivir con humildad.
La humildad, base de nuestros hábitos espirituales mucho más esenciales
Así sea en la Sagrada Escritura o en San Vicente de Paúl, podemos encontrar de qué forma la virtud de la humildad es fundamental para vivir genuinamente nuestra vocación de hijos de Dios Nos pone en el sitio acertado en nuestras relaciones con Dios, con el resto y con nosotros, a fin de que no nos sintamos mal. Los actos de humildad son solo un aspecto, prácticamente secundario, en frente de la relevancia del deber espiritual. Es requisito manifestar lo antes posible que la humildad no es:
- Exhibicionismo de servilismo hipócrita, que solo se atrae por su vanagloria;
- Exhibicionismo de aparente ‘santidad’, hecho de legalismo y privaciones infundadas;
- Manifestación de religiosidad sospechosa, ya que busca el aplauso y la cuenta del resto;
- Desvalorización personal con relación a la verdad, en tanto que sería expresión de un complejo de inferioridad;
- Homónimo de modestia como virtud puramente humana, en tanto que la humildad es una virtud espiritual;
- Sentimentalismo o tolerancia en oposición al mal por el hecho de que, por contra, supone fuerza y valor en frente de él; la humildad no puede confundirse con la debilidad.
La humildad frustra la envidia y eleva la amabilidad
Hablamos de opinar en lo fácil y contemplar lo fácil. La amabilidad, la dignidad, la calidad de un individuo debe perdurar. Ser humildes nos hace justos y enormes, puesto que nos asiste a entender nuestros límites y tomar conciencia de lo que nos queda por estudiar.
La humildad se puede estudiar
La psicología efectiva, dirigida por el sicólogo Martin Seligman, comprende y ve la humildad como un aspecto importante con la capacidad de fomentar la alegría en nuestras vidas.
A lo largo de bastante tiempo la psicología estuvo orientada a ofrecer contestación a las patologías, sanar lo patológico… No obstante, merced a Martin Seligman se impulsó ese giro tan preciso donde se nos invitaba a “pensar” sobre la alegría. alegría, optimismo…