en el momento en que lloran y les ofrecemos lo que desean sin meditar si es acertado o no, si es lo que verdaderamente precisan…, viéndolos plañir y plañir caemos en sus redes por el hecho de que no soportamos observarlos ellos padecen, pero aprenden una espléndida estrategia para manipularnos el resto del tiempo y de este modo sobrepasar el chantaje
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siendo una emoción tóxica. No obstante, hay bastante gente que emplean el llanto para hallar lo que desean. Plañir para manejar a el resto es una técnica que con frecuencia se emplea para divertirse con las conmuevas del resto y obligarlos a llevar a cabo lo que deseamos.
“Lágrimas de cocodrilo”
“Lágrimas de cocodrilo” o lloros manipuladores son esos que se usa para cambiar algo a intención. Por poner un ejemplo, en el momento en que un niño desea conseguir algo de su madre, usa el llanto manipulador. Asimismo lo usan los oradores que desean emocionar a su audiencia o sencillamente añadir mucho más emoción a eso que están diciendo.
Se debe tener precaución con este género de llanto. No debemos abusar de ella, pues empezaremos a perder probabilidad toda vez que lloremos enserio. Tiende a ser simple detectar este género de llanto. En ocasiones, la gente que lo utilizan no tienen lágrimas en los ojos, el llanto se detiene inmediatamente, la cara exhibe expresiones falsas, etcétera.
¿Por qué razón llora un psicópata?
Los sicópatas no lloran por exactamente las mismas causas que lloran los que no sufren esta nosología, las causas son considerablemente más ególatras y radicalmente distintas a eso que significa plañir para el resto. Si nos paramos a investigar en aspecto el seguir en su historia, nos vamos a dar cuenta que en la vida de un psicópata hay 2 elementos propios que nos dejan entender el fundamento o finalidad del grito de un psicópata.
Uno es la aptitud y el ahínco incesante que efectúan para ser admitidos socialmente, esto es, para cuadrar en la sociedad que les circunda con exactamente las mismas reglas de accionar, exactamente las mismas «reglas de juego» y esa no es tu forma natural de meditar o accionar. Pero precaución, esto no significa que los comprendan, los interioricen o aun los respeten o valoren. Es que los conoce y los usa a su antojo y con interés para cuadrar en todo instante “como se estima de un individuo habitual” y de esta manera no poner énfasis como “diferente” en el momento en que no le resulta interesante y más que nada en los puntos negativos que logre tener. revelan su egoísmo y su accionar perverso.
Exhibe emociones intensas
Aun si eres la persona mucho más sensible de todo el mundo, no dejes que tu hijo vea que sus manipulaciones te están afectando. Más allá de que es verdad que las conmuevas hay que trabajarlas con todos y cada uno de los pequeños y pequeñas, lo destacado es llevarlo a cabo una vez superado el intento de manipulación. Para esto, tienes que probar que no puedes sacar beneficio de tus conmuevas, o por lo menos que no eres un blanco simple. En vez de enfadarse o enseñar sentimientos de compasión frente a las pataletas manipuladoras, precisa ver en ti nada de culpa, debilidad y mucha solidez, con cariño, pero sin ceder.
Lo creas o no en este momento, si lo regañas es peor. En vez de regañarlo, es preferible que sepa que andas a su lado presto a asistirlo en lo que necesite. Impide sermonearlo, pero háblale con solidez a fin de que sepa que no tolerarás este género de accionar. Los pequeños y pequeñas en edad de avance aprenden a actuar y precisan su asistencia y orientación para ponerse cada día y entenderlo.
¿Y quién tiende a ser mucho más predispuesto al chantaje sensible?
Bueno, en contraste al parágrafo previo, hay personas que reconocen, defienden y priorizan celosamente sus pretensiones, pero que desprecian o desprecian las pretensiones y deseos del resto. Esta combinación los transforma en manipuladores potenciales, con frecuencia artistas del chantaje sensible.
Nótese que, en los dos casos, el inconveniente una parte del mismo punto, la transgresión de los límites particulares, pero al tiempo que la persona con baja autovaloración va a tener límites inexistentes o muy enclenques y va a ser absorbida por la apabullantes de las pretensiones del resto, la persona manipuladora tratará de absorber y condicionar a el resto con las suyas propias.