Descripción: El Crawler es el pelaje criollo más especial, puesto que la selección natural de la raza lo llevó a mimetizarse con el medio. Es un bayo con una franja obscura que va desde la melena hasta las cerdas de la cola. Asimismo acostumbra tener zebras.
El contraste de sus crines con su mantón es lo que provoca que la mirada se centre en su hermosura, no en balde fueron los bayos caballos de reyes y enormes luchadores que escogieron sus monturas amarillentas con crines y puntas negras. Adjuntado con nuestro columnista especialista, el Dr. Iván Herrera, prosigamos aprendiendo sobre los tonos del Caballo, para bastantes una característica que cautiva con tanta fuerza que domina en el momento de nombrarlo, eclipsando el nombre de las propias etnias.
Para los que admiran a estos animales, seguramente ver uno de ese color siempre y en todo momento va a marcar la diferencia. Semeja que la magia que envuelve a esta clase se multiplica bañada en su pelaje de este color. Semeja que la mano del constructor halló una forma deliciosa de enfatizar el contorno de un caballo en sus tonos.
Color de pelaje gris: El gen gris
Entendemos que los alelos dominantes son mayúsculas, para gris sería G; y entendemos que los alelos regresivos (o sea, no dominantes) están en minúsculas. Para el tordo sería g. Entendemos que un potro tiene un alelo del padre y otro de la madre. Entonces tendríamos un potro que podría ser.
GG (padre y madre dan alelos dominantes). Este potro va a ser tordo por el hecho de que con un solo alelo G que sea dominante ahora sería tordo, con 2 alelos como máximo)
Origen del caballo criollo argentino
Conociendo la compañía donde se embarcaron , las tropas españolas trajeron entre sus caballos los más destacados caballos, esos capaces de soportar los embates de la conquista. De esta manera, la entrada del caballo español (con determinada predominación de los moriscos, cabe indicar) se realizó por la región de Perú, Brasil y el puerto de Buenos Aires. criollo criollo rubio.
Una vez en nuestro territorio, por distintos situaciones, varios de ellos fueron liberados y consiguieron reproducirse. Pero, frente a un nuevo ambiente, adquirieron novedosas peculiaridades (propias de la selección natural en el momento de subsistir en un ambiente mucho más salvaje). Esto último tiene la posibilidad de tener que ver con entre las condiciones mucho más esenciales de nuestro caballo criollo: su aptitud para subsistir en entornos hostiles. Esto asimismo se traduce en su fuerte resistencia y rusticidad.