Saltar al contenido

Cómo llamar la atención de un vampiro

Hay distintas nombres o variaciones locales para referirse al vampiro, como por poner un ejemplo: brucolaco (en castellano, del heleno vrykolakas). kyuuketsuki (???) (en japonés) nosferatu (del heleno nosophoro o ?????????, portador de anomalías de la salud)

Hace cierto tiempo escribí 2 productos sobre Energy Vampires. Puedes leer los productos aquí y aquí. En esta ocasión me agradaría centrarme en en el momento en que tú mismo eres uno.

Es habitual ver peculiaridades de estos Vampiros en otros sin percatarnos que nosotros asimismo tenemos la posibilidad de tenerlas. Observamos la paja en el ojo del resto y no la viga en el nuestro.

¿De qué forma atraer vampiros?

Una de las maneras mucho más usadas para captar un vampiro era seleccionar a un niño o una pequeña, suficientemente jóvenes para ser vírgenes, y montarlos en un caballo negro, preferentemente casto y que jamás hubiese tropezado. El niño o pequeña debe llevar un plato con duendes y garrapatas fallecidas. Estos productos eran simbólicos y estaban premeditados a ser ofrecidos como ofrendas a los vampiros. El caballo negro había de ser conducido de manera lenta por el área donde acostumbraban a ir los vampiros, con la promesa de atraerlos. Asimismo debían dejar el plato con los insectos al lado de un río o estanque para desatar la aparición.

Presta atención a estas señales. Duermes de día, vives a la noche, detestas el ajo, amas la obscuridad, los cuellos te resultan irreprimibles, el crepúsculo te semeja inverosímil, los años no pasan para ti, eres muy capaz y seductora, amas vestirse de negro y los rayos ultravioleta te dañan. Si conoces estos signos, probablemente consigas estar bastante seguro de que un vampiro te está observando. Además de esto, si sientes una presencia fría cerca de ti, probablemente sea un vampiro.

Two Dogs on the Isle of Eden (Exit to Eden)

Una comedia sobre 2 agentes del FBI que se ven forzados a tener una fantasía BDSM podría no ser la primera cosa que asociaríamos con Anne Rice . De ahí que, sorprendió que el creador no solo escribiera esta historia bajo visibles matices de erotismo, sino asimismo fue una revelación que dejó su adaptación a la comedia.

En 1994, Dan Aykroyd y Rosie O’Donnell protagonizan la curiosa historia de ‘Fred Lavery’ y ‘Sheila Kingston’, 2 agentes de la ley que deben investigar a un fotógrafo implicado en la desaparición de una banda de diamantes de sobra de $ 3 millones de dólares americanos en valor. Para eso, los poco afortunados agentes tienen que adentrarse en los terrenos de la isla del Edén y dejarse llevar por todas y cada una de las travesuras sexys (y sexuales) que allí se desarrollan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *