14 formas de sostener viva la llama del amor Dale espacio a la sexualidad: ¡atrévete a crear en cama! ¡Sorpréndelo con los datos! No dejes que tu pareja se transforme en un extraño. Ofrecer amor sin limitaciones. Remover los distractores de la convivencia. Protege tu imagen. Cambia la rutina. ¿Mas cosas? ?
El interrogante es ¿de qué manera recobrar la atracción y la pasión en el matrimonio? Pienso que para hallarlo, debemos buscar el comburente primordial que prende la pasión en la privacidad. El Salmo 83:14 nos comunica: «Como fuego que abrasa el monte, como llama que abrasa el bosque». La clave está en la llama de fuego.Una llama de fuego trae calor a los que te cubren. En el matrimonio, la llama no solo debe prenderse en el momento en que la pareja hace el cariño, sino ha de estar encendida regularmente, para avivar el fuego cualquier ocasión y en cualquier situación que se presente. La llama del amor continúa encendida. mediante caricias, inocencia, privacidad sexual, abrazos, besos, tiempo juntos, entendimiento y comunicación. Conque ofrecerle a su individuo cercano lo que precisa o desea cierra cualquier brecha entre ustedes 2. La llama es la fuente de la energía romántica que hay en la pareja. En el momento en que la persona sostiene la llama encendida, siempre y en todo momento va a haber sensibilidad a las pretensiones de la pareja. En el momento en que se apaga la llama se apaga todo lo demás, por poner un ejemplo en el momento en que nos encontramos mi mujer y yo en una solicitud marital y observamos que no hay comunicación ni comprensión entre los novios, tenemos la posibilidad de advertir que la llama se ha apagado. Dado que la pareja tenga relaciones íntimas no quiere decir que este sea siempre y en todo momento un acto de amor, sino se convirtió en la búsqueda de satisfacción sexual, en vez de privacidad sexual. El comportamiento sexual es solo para agradar el deseo carnal de la pareja, no para agradar el corazón. En la privacidad sexual se distribución el corazón y se expresa íntimamente el cariño a la persona antes de ingresar instantaneamente primordial. El acto de realizar el cariño puede perdurar por lo menos treinta minutos, al tiempo que el fácil acto de tener sexo solo dura cinco minutos. Por otra parte, en el momento en que la llama está encendida, no deseas que el instante concluya, puesto que los 2 corazones se conectan en la parte mucho más íntima del acto. La llama te transporta a examinar el cuerpo de tu pareja, a ingresar en otra dimensión. Esto asiste para que el orgasmo experimentado por la mujer llegue a un clímax terminado que manda escalofríos por su cuerpo. De la misma manera asistencia al hombre a sostener una mejor erección a lo largo del acto y puede sentir mayores bienestares en el cuerpo.La llama es el comburente En este momento deseo que comprendas que se puede querer sin llama. La llama es el comburente de algo íntimo. Por servirnos de un ejemplo, el Espíritu Beato es el comburente para el fiel, es la llama de fuego que nos desplaza y nos llena. También, hay una llama en el corazón que prende el resto motores de la relación íntima entre marido y mujer.El cariño se puede sostener con la emoción o la devoción. En el momento en que el cariño se mantiene con emoción, se transforma en «estimar», y estimar y querer no son lo mismo. Estimar es gozar, al paso que querer es padecer. Hay parejas que se adoran, pero no se adoran, por el hecho de que la llama se ha apagado. En el momento en que se quiere con devoción es por el hecho de que hay una inclinación o cariño particular, que contribuye a sostener la llama encendida, que asiste para ser romántico, sensible a las pretensiones del otro y creativo en la relación. Además de esto, nos deja respetar y honrar a quien mucho más amamos en la vida. Efesios 5:33 nos comunica: “En cuanto al resto, todos nosotros ame asimismo a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido”. Pablo es clarísimo sobre de qué forma debemos comportarnos como pareja, sobre de qué forma debe querer el hombre a su mujer: “Tal como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5:25). ) Entonces, si la llama no se prende, el cariño se transforma en «estimar» y desaparece el respeto en la relación.La llama del amor se apaga en el matrimonio en el momento en que:
- Desaparece el respeto.
- No hay romance, no hay comprensión, no hay comunicación.
- Hay mucho más disculpas que caricias y no hay tiempo para los 2.
- Duermen en camas separadas.
- Gastan mucho más tiempo con sus amigos que con su cónyuge. servirá para hacer mucho más distancia. Si estamos atacados, la reacción habitual es defendernos y acusar al otro. Visto que la pasión y el sexo se queden de fondo durante los años es una situación que muchas parejas de extendida duración deberán enfrentar. Conque suprima la culpa de la ecuación y empieze a trabajar para cambiar.
¿Piensas que la carencia de pasión es resultado de la rutina o hay puntos de la relación que no te complacen? No es extraño que en la terapia de pareja nos hallemos con muchas parejas donde el inconveniente de la relación se traslada al campo sexual. El enfrentamiento puede finalizar en un género de castigo de «no mereces» en el momento en que el otro te ofrece tener relaciones íntimas. Puedes castigar de manera fácil al otro con rechazo.
Fantasías y cosas distintas en cama
Tener una charla ‘picada’ con tu pareja es indudablemente un factor clave para avivar la pasión en la relación. Puedes empezar con cuestiones como: ¿Tuviste sueños húmedos? o ¿Qué fantasía sexual te agradaría cumplir? y deja que la charla se mueva. Deja a un lado la vergüenza, el pudor y el disfraz y halla la forma de cumplir tus fantasías con tu pareja.
La innovación ha de ser una cualidad a desarrollar en la pareja para ignorar el aburrimiento y la rutina. Emplear ropa hot, presenciar con distintas situaciones en cama o añadir juguetes eróticos a su rutina puede asistir.
Ser de nuevo «irreconocible»
En una pareja que hay desde hace un tiempo, lo mucho más posible es que el cariño haya superado el desenfreno, jamás está mal regresar a los orígenes, esto es, para en el momento en que se conocieron.
Precisamente, en esa temporada hubo muchas veladas de exitación y mucha charla. ¡Y se divirtieron bastante!