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Que detecta el sentido cinestésico

Percepción cinestésica Este género de percepción, que comunica de cualquier movimiento, es esencial para lograr: Sentir las irregularidades del suelo (atentos, curvas…) Sostener la estabilidad y la línea recta.

Nocicepción

**La nocicepción nos deja sentir el mal fisiológico**. Hay tres géneros de receptores del mal: en la piel, en las articulaciones y los huesos, y en los órganos del cuerpo. Si bien antes el mal se consideraba una experiencia subjetiva, en este momento se conoce que es un fenómeno que implica todos y cada uno de los sentidos simultáneamente y que se registra en la corteza cingulada previo del cerebro. El mal tiene una función muy, muy clara: hacernos prestar atención al riesgo y evitarlo.

**Aparte de estos 4 sentidos auxiliares, los científicos han estudiado lo que más adelante podría nombrarse el «sentido de alarma»**, ubicado en la corteza cingulada previo del cerebro, que sería otra forma de protegiéndonos de potenciales riesgos. Al final, en lo que se considera otra manifestación del sentido del tacto (aparte de la termocepción, la nocicepción, la propiocepción y la percepción del movimiento) **disponemos lo que se llama la “función interoceptiva”, que nos deja sentir lo que ocurre en nosotros. cuerpo**. Cada órgano tiene la aptitud de sentirse a sí mismo, y este es el origen de una secuencia de experiencias que nos son muy familiares, como la sed, el apetito, la taquicardia, la hinchazón y el ardor de estómago.

Ajenas

En las experiencias ajenas logramos hallar un conjunto, definido por los sentidos por medio de los que tenemos la posibilidad de sentir distintas cosas. Asimismo se conocen como experiencias exteroceptivas y son los sentidos visual, auditivo, olfativo, táctil y gustativo.

  • Visión: Este sentido nos deja advertir distintas estímulos del ambiente que nos circunda. Esta, por su parte, se puede dividir en 2 tipos, experiencias cromáticas (similares con los colores y su detección), y experiencias acromáticas (similares con la iluminación u obscuridad de un espacio, que van del blanco al negro). En ocasiones, este sentido puede fallar, con lo que se generan inconvenientes de visión, tal como la ceguera total.

Mantén el cerebro alarma

  • Receptores alterados: Están en nuestros músculos, articulaciones, tendones, ligamentos y huesos. Estos receptores propioceptivos son el huso muscular, los órganos tendinosos de Golgi, los receptores cutáneos y los receptores cinestésicos articulares. En el sistema propioceptivo, marchan como acelerómetros de teléfonos móviles inteligentes.
  • Nervios aferentes: Los nervios adherentes son los transmisores del sistema propioceptivo. Se dedican a trasmitir toda esta información obtenida por los receptores propioceptivos y mandarla al sistema inquieto central (SNC – cerebro).
  • SNC: Toda esta información recibida se trata en el Sistema Inquieto Central. Es el «pc primordial» del sistema propioceptivo. Desde allí, se mandarían las órdenes primordiales a exactamente la misma u otras articulaciones y/o músculos, para generar la reacción deseada.

El sistema propioceptivo nos resguarda de lesiones y/o nos deja reaccionar de forma rápida para impedir lesiones.

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