Los estudios sobre el cerebro ahora demostraron que las conmuevas humanas se producen en el llamado sistema límbico, un grupo de construcciones esenciales que incluye el hipocampo y la amígdala, entre otros muchos.
“Emoción” puede definirse como un estado afectivo o reacción subjetiva al ambiente que se acompaña de cambios orgánicos que influyen en el pensamiento y la conducta; y por consiguiente a nuestra vida cariñosa.
En el sistema médico clásico chino, las conmuevas están socias con todos los órganos primordiales de nuestro cuerpo y tienen la posibilidad de activarse presionando elementos importante de nuestro cuerpo. Esta relación se da pues cada emoción procede de un campo psíquico que se relaciona con su pertinente órgano primordial. Este órgano puede ser bajo la influencia por una emoción especial. Por servirnos de un ejemplo, una situación externa como una situación laboral que nos provoque enfado y frustración incesante puede terminar afectando al hígado y creando un desequilibrio de adentro.
Si charlamos del cuerpo, debemos charlar de las conmuevas. Podríamos decir que, en la relación que se establece entre los dos, es el cuerpo el que se hace cargo de reflejar nuestras conmuevas con apariencia de experiencias. Justo después, el cerebro parecerá ofrecer sentido a estas experiencias y, mucho más adelante, nuestro accionar reflejará lo que decidamos llevar a cabo con todo ello. El resultado final va a depender bastante de si experimentamos estas experiencias como agradables o desapacibles, y esto impulsará nuestras reacciones, que tienen la posibilidad de ir desde la evitación absoluta de estas experiencias hasta la movilización para procurarlas.
Si hacemos un ejercicio de investigación sobre esta relación entre conmuevas, cerebro y experiencias, descubriremos que ciertas situaciones o recuerdos repercuten de forma directa en nuestro estómago. En otros instantes percibiremos como nuestras canciones cuelgan con apariencia de tristeza o vamos a sentir un nudo en la garganta que nos recuerda lo que no pudimos decir o lo que nos encontramos callando.
Riñón y vejiga: temor
El riñón está asociado al temor y la angustia. Los riñones se dedican a filtrar los desechos, al tiempo que la vejiga guarda la orina y controla su excreción.
Esas personas que muestran lumbalgia, debilidad y otros síntomas tienen la posibilidad de estar pasando por ocasiones que les desarrollan inseguridad.
Fisiología de las conmuevas
Las conmuevas ponen en estado de alarma a todo el organismo a fin de que ande como un todo y logre contestar a los desafíos de la vida activando múltiples funcionalidades cardiovasculares, esquelético-musculares, neuroendocrinas y inquietas. sistemas autónomos.
Según Damásio (1994, 1999, 2000), la ocurrencia de un desarrollo sensible empieza así sea con la percepción de un elemento o situación, o con el recuerdo de ese objeto o situación; en los dos casos, el resultado es la activación de los núcleos del leño encefálico, el hipotálamo y la amígdala. Estas construcciones entonces dejan libre hormonas de múltiples tipos en el torrente sanguíneo, que se dirigen, por una parte, a múltiples áreas del propio cuerpo y, por otra parte, a distintas áreas del cerebro.
Sorpresa
Nuestros ojos se abren y las pupilas se dilatan para procurar recibir mejor el planeta exterior. Nuestra respiración se detiene por un instante y todo nuestro cuerpo continúa alarma y atento a lo que ocurre.
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