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Cuál es la concupiscencia de los ojos

La «lujuria de los ojos». Lleva por nombre de esta forma por el hecho de que: Es el apetito del ojo de la imaginación, con que se ven estos recursos. * Son recursos cuyo deseo se excita viéndolos o imaginándolos y no por una necesidad de la naturaleza, como el resto.

Para la Juventud

Sexualidad: ¡la sociedad nos anega todos y cada uno de los días! Las pantallas de cine y televisión detallan la sexualidad tal y como si fuera un «diversión saludable». Libros y gacetas se untan con él para vender mucho más ejemplares. La propaganda lo resalta descaradamente para vender artículos. Y en la vida popular, los pequeños y pequeñas de forma frecuente están en ocasiones comprometidas. ¿El resultado? Nos encontramos rodeados de tentaciones sexuales. Y la tentación sexual lleva a la concupiscencia, con sus lamentables desenlaces.

Orientaciones de la concupiscencia

Durante la historia del pensamiento teológico hubo 2 orientaciones básicas para comprender la concupiscencia. El primero, poderosamente influido por el helenismo heleno, asigna la concupiscencia al enfrentamiento entre el espíritu y la materia que se encuentra en el hombre. Pese a estar destinado hacia el bien y la realidad, el espíritu humano está poderosamente condicionado por la inclinación a las cosas sensibles y al exitación. Desde esta visión, la concupiscencia se configura como un grupo de inclinaciones espontáneas y también irracionales que escapan al control de la razón, o que tienen la posibilidad de llevar al hombre a eso que nuestra razón evalúa no bueno.

La segunda orientación interpreta la concupiscencia como la deficiencia o debilitamiento de la aptitud de orientarse con equilibrio y resolución hacia objetivos buenos o justos. Esto no debe comprenderse como un signo de desarmonía, consecuencia de la debilidad de la razón y del libre albedrío, que no tienen la posibilidad de subyugar a las fuerzas inferiores, sino aun son absorbidas por ellas.

Lujuria

Pero la lujuria no se restringe al pecado sexual. La “lujuria” es un deseo profundo y descontrolado. Podríamos ver de qué forma otra gente son bendecidas o consiguen el éxito que deseamos para nosotros, la lujuria se mezcla con los celos, la envidia o la ambición egoísta. Tenemos la posibilidad de codiciar mucho más éxito o poder, lo que puede conducir a la adicción al trabajo. Posiblemente deseamos que la multitud esté contenta con nosotros o impresionada por nosotros y nos transformamos en “los que agradan a la multitud”. Podría ser el deseo de obtener cosas y después «obtener hasta el momento en que te fatigues».

La avaricia de todo género de forma fácil se regresa apremiante, sustituyendo siempre y en todo momento a Cristo y jamás manejando al gozo. Con razón Dios nos advirtió contra esto en los Diez Mandamientos.

7 comentarios en «Cuál es la concupiscencia de los ojos»

    1. ¡Totalmente de acuerdo! Los ojos son capaces de seducir y cautivar de una manera increíble. A veces es difícil resistirse a su encanto. ¡Pero al fin y al cabo, somos humanos!

    1. Vaya comentario sarcástico. Parece que tienes mucho tiempo libre para criticar los intereses de los demás. Tal vez deberías enfocarte en algo más productivo. Cada uno tiene sus propios gustos, ¿no crees?

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