Por otra parte, como el amarillo es el mucho más aparente de todos y cada uno de los colores, es el primer color que siente el ojo humano. Se emplea para llamar la atención, como una pancarta amarilla con artículo negro o como un destacado.
La visión de un elemento se genera en el momento en que los impulsos alterados de los fotorreceptores de la retina llegan al cerebro. El ojo humano compone los colores mezclando los tres básicos: colorado, azul y verde. La retina tiene 2 géneros de receptores: conos, especialistas para la luz del día y los colores, y bastones, para la obscuridad y el movimiento. Hay tres tipos distintas de conos, para los colores azul, verde y colorado respectivamente, cada uno de ellos con un fotopigmento diferente. La combinación de estos tres colores básicos deja distinguir inmensidad de tonos y, de esta manera, el ojo humano puede sentir cerca de 8.000 colores y matices. En el momento en que la luz aparente llega a la retina, se absorbe y se descompone, ocasionando potenciales eléctricos que se emiten a través del nervio óptico al cerebro.
Entre las anomalías de la visión del color resaltan las deficiencias innatas del color, que son irreversibles y no progresivas. Su incidencia cambia entre las distintas etnias. En Europa perjudica al 8% de los hombres y al 0,5% de las mujeres. Tenemos la posibilidad de distinguir los próximos conjuntos: a) monocromasia, acromatopsia o visión en blanco y negro (incapacidad para discernir cualquier color), por sepa total de conos, donde los colores se perciben como variaciones del gris y que perjudica a un conjunto achicado de pacientes ; b) discromasia o visión bicolor; estos pacientes tienen solo 2 géneros de receptores de color, lo que resulta en ceguera a entre los 3 colores básicos: ceguera al colorado (protanopia), ceguera al verde (deuteranopía) y ceguera al azul (tritanopia). La expresión «daltonismo» es imprecisa pues se piensa que el tolerante no ve elementos coloreados y esto solo sucede en contadas oportunidades. La gente acostumbran a tener puntos de referencia para sobrepasar el inconveniente: en el semáforo saben que el colorado está arriba y el verde está abajo, saben que la sangre es roja y no verde. Pero en el momento en que el color hace aparición fuera de contexto, se desorienta y comete fallos. Para conseguir mucho más información sobre el daltonismo, puede bajar el libro electrónico gratis: Colour Blind Essentials.
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Trastornos en la percepción de los colores
Hay tres géneros de conos encargados de la percepción de todos los tres colores primarios de la luz, y el inconveniente se muestra en el momento en que uno de estos tres géneros de conos no marcha bien o está ausente, es el popular daltonismo o daltonismo.
- En el monocromatismo, todos y cada uno de los colores se ven como sombras del mismo color.
- Con el dicromatismo solo se tiene 2 géneros de conos, tolerando ceguera al colorado o al verde, siendo menos recurrente la ceguera al azul.
- Y en el tricomatismo están presentes los tres géneros de conos, pero ciertos de ellos son anómalos, por norma general colorados o verdes.
Televisores que entran por los ojos
Al fin y al cabo, un TV ‘entra por los ojos’, verdaderamente. Y debe cuadrar perfectamente a fin de que el cerebro identifique lo que ve con una experiencia lo mucho más próxima viable a la verdad. El manejo preciso del color es primordial para conseguirlo, y la tecnología QLED es perfecto para enseñar tonos de color con un nivel de realismo que, hace solo unos años, podría haber sido impensable.
No solo está en juego la biología del color, sino más bien asimismo las conmuevas que sentimos en el momento en que los colores se muestran frente nosotros, incluyendo la que Carlos Pumares llamó la ‘noche de colores’, que no es otra que el color negro, merced a tecnologías como FALD (Full Array LED Dimming) presentes en televisores como el nuevo QLED televisión Q9FN.
¿De qué forma influyen los conos en la percepción del color?
La retina tiene 2 tipos distintas de células que advierten y reaccionan a la luz. Estos son los bastones y conos, células sensibles a la luz conocidas como fotorreceptores. Las varillas se activan en condiciones de poca luz. Los conos, por su parte, se impulsan en entornos con mayor iluminación. La mayor parte de la gente tienen en torno a 6 millones de conos y 110 millones de bastones.
Los conos poseen pigmentos o moléculas que advierten colores. Los humanos en general tienen tres géneros de pigmentos: colorado, verde y azul. Cada género de cono es sensible a distintas longitudes de onda de luz aparente.
¿Qué color es mucho más sensible al ojo humano?
Por población, precisamente el 64 % de los conos son sensibles al colorado, precisamente el 32 % son sensibles al verde y precisamente el 2 % son sensibles al azul. Los conos “azules” tienen la mayor sensibilidad y se sitúan eminentemente fuera de la fóvea.
Tras procesar los impulsos alterados, observamos el color, que en un caso así sería amarillo. No obstante, en un ámbito mucho más obscuro, la luz reflejada por el limón solo estimularía las varillas, con lo que no veríamos colores, sino más bien solo tonos de gris.