Antónimos recíprocos Son antónimos en los que el concepto de entre los términos supone el del otro, con lo que uno no puede comprenderse sin el otro.
2 expresiones son antónimos en el momento en que tienen significados opuestos, como ardiente y frío, abierto y cerrado, día y noche.
La antonimia es una relación semántica, de la misma la sinonimia, la hiperonimia, la hiponimia, la meronimia y la holonimia.
Antónimos y sinónimos
La antonimia es, gramaticalmente, lo opuesto a la sinonimia: si los antónimos son expresiones cuyos significados se oponen, los sinónimos son expresiones cuyos significados son muy similares, por no decir exactamente el mismo. Esto es, 2 expresiones que tienen la posibilidad de, hasta determinado punto, intercambiarse sin cambiar el concepto de lo que dicen, son expresiones sinónimas.
No obstante, en contraste a la antonimia, que es total, la sinonimia jamás puede darse al cien%, en tanto que siempre y en todo momento va a haber matices, por inferiores o subjetivos que sean, entre un término y otro. De ahí que se acostumbra decir que la sinonimia de todos modos no existe, sino representa un grupo de aproximaciones.
Géneros de antónimos
Los antónimos son 2 expresiones que tienen significados opuestos y en el momento en que se clasifican según su concepto tienen la posibilidad de ser:
- Antónimos complementarios. Un término excluye al otro. Por poner un ejemplo: fallecido/vivo.
- Antónimos graduales. Son términos opuestos, pero hay otros términos entre ellos que detallan graduación. Por servirnos de un ejemplo: enorme/pequeño.
- Antónimos recíprocos. La presencia de un término supone la presencia del otro. Por servirnos de un ejemplo: distribución/recepción.
Géneros de antónimos
Exactamente la misma otros temas en nuestro extenso lenguaje, los antónimos tienen su clasificación. Esta se edifica basado en 2 criterios distintas:
- Según el nivel de oposición entre los antónimos: absoluto y relativo.
- Según su forma gramatical: antónimos morfológicos.