Despersonalización: este fenómeno se genera en el momento en que la persona no se reconoce a sí en su cuerpo o cabeza. Tiene una sensación de alienación o distanciamiento de sí, tal y como si fuera un autómata. Por poner un ejemplo, posiblemente no reconozcan su imagen en el momento en que se miran en un espéculo.
Prácticamente al tiempo que Emma Thompson reconocía en rueda de prensa en la Berlinale, —con ocasión de la presentación de su última película Good Luck to You, Leo Grande—, de qué forma Incómoda como se había sentido al mirarse desviste en el espéculo en una de sus situaciones en la película, la incombustible Madonna rompió su prolongado silencio publicando unas fotografías, ciertas de ellas ligeras de ropa, alardeando su novedosa fachada tras ser operada. Madonna tan inidentificable que tras ver las fotografías y ver que todos y cada uno de los aspectos propios de su rostro han desaparecido, uno se pregunta si esa veinteañera (la artista tiene 63 años) es verdaderamente ella o es una broma, en cierta forma. burlándose de sus devotos empleando en su sitio a una escultural, joven y bella modelo.
El efecto espéculo aplicado a las relaciones sociales
Pero, ¿qué ocurre en el momento en que conectamos con alguien y al cabo de cierto tiempo descubrimos algunos puntos que no nos agradan?
La contestación es que, tal como hay unas partes de nuestra imagen que no nos agradan en el espéculo, podemos encontrar reflejos de personalidad que no nos agradan en el otro. Y es pues los identificamos en nuestra personalidad. Lo que no nos atrae del resto es lo que no nos atrae de nosotros. O sea lo que lleva por nombre en psicología, el efecto espéculo.
¿Qué observamos en el espéculo?
Conforme medramos, el espéculo ya no es un fácil objeto en el que nos observamos, el espéculo puede transformarse en el «mejor» procedimiento de autoevaluación crítica de uno mismo.
En el momento en que nos observamos en el espéculo, no solo apreciamos nuestra imagen, sino emitimos pensamientos y sentimos conmuevas con relación a lo que observamos.
No te aproveches de ti
No precisas hacerte con un fotolibro profesional, pero no llamarás la atención de absolutamente nadie si apareces en tus fotografías con mucho más gente o con una actitud poco interesante. Tu celular toma buenas fotografías y puedes conseguir excelente resultados si te lo planteas. Te dejamos estos útiles consejos. Y por favor, sin realizar pucheros.