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Cuál es el número perfecto del universo

El número divino o proporción áurea está representado por la letra griega Phi, tiene un valor matemático de 1,618 y está que se encuentra en todas y cada una partes: en el caparazón de un caracol, en los colmillos de un elefante, en la distribución de los planetas y sus lunas ..

Todos sabéis que al humano le gustan algunos números sencillos, a los que frecuentemente se les atribuyen características mágicas. No hablamos a las que se muestran en construcciones puramente matemáticas como, por ejemplo, el número pi (ver Wikipedia), sino más bien a las que se muestran regularmente en la vida diaria, como es la situacion… «7», sobre el que Ahora te dije bastante. Charlé (ver mucho más abajo múltiples publicaciones similares con el tema). El sicólogo en fase de prueba George Miller, con capacitación matemática, efectuó el primer trabajo científico sobre el tema, que puedes leer en ingreso abierto cliqueando aquí. En lo personal, me encontré con exactamente el mismo número y asimismo sentí su confusión al hallarlo constantemente al investigar la composición matemática de las clasificaciones biológicas y de suelos, incluidos asimismo los códigos de todo el mundo de nomenclatura. En el Congreso Mundial de Suelos en Filadelfia (2006), fui invitado a emprender estos temas en la charla inaugural del simposio sobre Clasificación de Suelos. Ahora, y como vas a ver ahora, últimamente publicamos un libro sobre taxonomías que se titula «Números Mágicos», al que puedes entrar cliqueando en entre los posts que detallo ahora. Desde el trabajo seminal de Miller, el enfrentamiento sobre este pequeño número fué profundo. Ciertos lo han llamado una historia de historia legendaria urbana, pero varios no. De esta manera, por poner un ejemplo, el célebre David Ruelle en su muy interesante libro de divulgación «The Mathematician’s Brain» (The Mathematician’s Brain, 2007, Princeton University Press) comprende que la ubicuidad del «7» es un hecho incuestionable. Además de esto, David llega a exactamente la misma conclusión que yo, pese a ser una figura matemática y yo un «burro» que se preocupa por ellos. Los dos apoyamos el razonamiento de Miller al conjeturar que esto se origina por las restricciones de nuestra memoria reciente o de trabajo. Es bien difícil conceder de manera rápida un elemento a una categoría en el momento en que se muestran al espectador mucho más de siete al unísono. Ruelle apunta que los números de teléfono con mucho más de siete dígitos (excluyendo los prefijos) son bien difíciles de recordar. Asimismo en otro articulo narramos un caso que mostraba de qué forma la creación de los diccionarios recientes se fundamentó en una jerarquía subyacente de siete elementos. Además de esto, nuevos análisis afirman haber probado que esta restricción, cerca de los siete años, asimismo se da en el cerebro de los chimpancés.

El interrogante sobre este y otros números es que acaban llamando la atención de varios ciudadanos, dando sitio a narrativas fatuas, esotéricas y también incongruentes sobre el poder de estos símbolos, como las que narro ahora. ¿Únicamente una ilusión? Probablemente sí. No obstante, conseguir una explicación científica asistiría a desmantelar semejantes mitos. Debe quedar claro que hablamos de conjeturas o hipótesis, en tanto que el problema está lejos de estar resuelto. Nuevamente, Ruelle y yo podemos encontrar muy razonables los razonamientos de Miller. En verdad, la aparición del «número mágico siete en todas y cada una partes» bien puede deberse al hecho de que la memoria reciente en la cabeza humana tiene contrariedad para rememorar números largos y discernir a qué categoría forma parte un elemento preciso en el momento en que se le muestran mucho más de siete elecciones. Y de ahí que tendemos a dividir, fraccionar, clasificar en torno al “7”, comportándonos mucho más como una moda que como un promedio, desde el criterio estadístico. Y de este modo, la semana tiene siete días, los jinetes del apocalipsis son siete, como los siete errores capitales, etcétera. etcétera etcétera. Es sencillamente la proyección de nuestra cabeza al planeta exterior organizando (categorizando, clasificando) las construcciones naturales de nuestra memoria (entendida como un sistema de información que precisa ser eficaz), sabiendo inconscientemente la composición y restricciones de nuestro sistema cognitivo. . sistemas En otras expresiones, defiendo que se confunden quienes charlan de leyendas urbanas, tal como quienes les atribuyen características sobrenaturales. Desde la perspectiva de tal conjetura, si nuestra cabeza sostuviera una memoria reciente con la capacidad de guardar y recobrar información de sobra categorías (afirmemos, por servirnos de un ejemplo, 20), tal magia se disolvería, en tanto que el número siete sería sustituido por otros superiores. . (en el supuesto aludido unos 20). No obstante, en vez de descalificar este y otros números con argumentos científicos, debemos buscar las causas de fondo, por el hecho de que entre la mitología y el desprecio, frecuentemente hay explicaciones heurísticas considerablemente más enriquecedoras de lo que podría parecer a primer aspecto.

Número2

El número 2 es la díada, la duplicidad, la multiplicidad, el principio pasivo, sujeto a cambios y composiciones. Si el 1 significa el hombre, el 2 es la mujer (de manera simbólica comentando, que puede ser fértil, reproducirse, multiplicarse) El 2 significa la pareja, la pareja.

Representa la integridad, en tanto que hay 3D del tiempo: pasado, presente y futuro, lo que nos transporta consecuentemente al término de lo divino. Desde los tiempos mucho más recónditos, el 3 fue merecedor de veneración y consagrado a las cosas divinas.

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