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Cómo se castiga el pecado de la gula

El castigo por la lujuria es ser sofocado en fuego y azufre, al tiempo que los que cometen glotonería serían obligados a comer ratones, ranas, lagartijas y víboras vivas. 4.

La noción de pecado es tan vieja como la raza humana misma, está relacionada, primeramente, al surgimiento del pensamiento mágico, que busca explicaciones a los fenómenos naturales y después se transforma en pensamiento espiritual. Seguidamente, a las pretensiones de convivencia colectiva de los humanos.

El pecado, que tiene la posibilidad de tener otros nombres, según las distintas concepciones religiosas, siempre y en todo momento representa una transgresión. Violación de las leyes de la naturaleza, de la convivencia popular o de las ideas religiosas dominantes.

¿Qué es la gula?

La gula es identificada como entre los siete errores capitales de la teología cristiana católica, entendida como apetito elevado o gusto elevado por la comida y/o bebida. El término gula procede del latín, «garganta» o «garganta», asociado en sentido metafórico al acto de tragar.

La gula se considera una adicción, tanto en la tradición cristiana como en las sociedades seculares, y acostumbra interpretarse como una búsqueda patológica de recompensas o alivio sensible a través del consumo de otras substancias. De este modo, es un término próximo al de vicio y, en la tradición religiosa cristiana, formaba una parte de él la bebida, esto es, la ingestión excesiva de bebidas alcohólicas.

Lujuria

El primero de los primeros de la lista, la lujuria, fué definido como aquel pecado que incluye pensamientos o deseos sexuales obsesivos o desmesurados o, en expresiones de Dante, “el cariño elevado por otros».

El castigo por la lujuria incluye ser ahogado en fuego y azufre.

¿Cuál es el castigo por la gula?

El castigo por la lujuria es ser sofocado en fuego y azufre, al tiempo que los que cometen glotonería serían obligados a comer ratas, ranas, lagartijas y víboras vivas.

King fue acusado de ignorar los 500 años de homicidos de humanos de Helbram y sentenciado a 500 años gracias a su falta de intención para parar estas crueldades, se le asignó el pecado de la pereza.

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