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Quién podrá salvarse

Mateo 19:25-26 NVI Entonces, ¿quién puede salvarse? preguntaron los acólitos algo preocupados. Jesús los miró fijamente y ha dicho: “Humanamente comentando, absolutamente nadie. Pero con Dios no hay nada irrealizable.

Leemos en nuestras Biblias: San Marcos diez: 17-31

—¿Y quién puede salvarse? Jesús los miró y respondió: – Para los hombres es realmente difícil, pero para Dios no, pues para él todo es viable.

Domingo 21 A. Período C

Por: Conchi Ruiz Rodríguez. Mujer y Teología de Localidad Real.

El término de salvación ha semejado en ocasiones mucho más una amenaza que un estímulo para una vida de fe y de deber católico.

San Mateo 19:16-30

No se sabe su nombre, se le llama “joven rico”. Pero ¿por qué razón entender su nombre si este hombre todavía es un modelo de falta de generosidad? Era bueno, quizás lo continúe siendo -si bien es preferible que lo llamen bueno-; No pecó, pero tampoco amó, ese fue su fracaso. El contraste con Juan, Andrés, Santiago, Pedro, Tomás y el resto es destacable; tienen un nombre digno de rememorar pues prosiguieron a Jesús. Conocemos sus vidas, conocemos sus descalabros, sus tentaciones y sus luchas. Pero lo esencial de ellos es que prosiguieron a Jesús, dejaron las cosas atrás y consiguieron ser inmejorables por la felicidad de Dios. No cabe duda de que la santidad no se consigue con enormes o pequeños alegatos, meditaciones o estudios, sino más bien amando y siguiendo a Jesús Sendero, Verdad y Vida. El joven rico semeja irreal, pero no es así, su historia sencillamente se desvía de la de Cristo por el hecho de que no desea ser desprendido, y los evangelios no tienen solamente que decir de él.

Pero centrémonos en la charla entre Jesús y ese joven. El comienzo no podía ser mucho más alentador. El joven le va a preguntar a Jesús, reconociéndolo como Profesor. Una pregunta te ocupa y preocupa: ¿qué llevar a cabo para conseguir la vida eterna? Marcos da un aspecto atrayente en el momento en que afirma que corrió hacia él y se arrodilló, o sea, tenía vitalidad, respeto, fuerza y también interés. Lucas, por su lado, apunta que era un personaje diferente, quizás se apreciaba por los vestidos, los acompañamientos o los dos al unísono. Tanto el interrogante como la actitud revelan una vida que se abre a enormes perspectivas.

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