Saltar al contenido
Inicio » Quién es el dios de la naturaleza

Quién es el dios de la naturaleza

Artemisa en la Grecia tradicional / Diana en el Imperio De roma Era la diosa de la caza y, como diosa de la Naturaleza, asimismo diosa del ganado y la agricultura y protectora de la juventud.

A absolutamente nadie le extrañará que un instructor universitario considere un auténtico obsequio percibir y leer a un Papa que, forjado intelectualmente como instructor, consideró lógico no dejar de serlo; no dejó de añadir con el tiempo lista de sus contribuciones académicas. Para un profano, a propósito, reconfortaban los alegatos de quien a lo largo de años los dirigía a universitarios de las mucho más distintas mentalidades y opiniones y no a un público dependiente y antes convencido. Para quien fué diputado a lo largo de prácticamente 2 décadas, aparte de haber desempeñado y prosigue desempeñando otras responsabilidades públicas, asimismo fue muy gratificante que Benedicto XVI frecuentemente prestara particular atención a los inconvenientes jurídicos y políticos que son definitivos para nuestra convivencia democrática; de ahí que, en una ocasión previo, comentó ciertos de sus discursos1. Me centraré en esta ocasión en los desarrollos en su vieja Facultad de Ratisbona, que, por causas que en este momento se piensan únicamente anecdóticas, no estuvo libre de disputa. Al comentarlo, me semeja obligado, aun a peligro de que casuales autocitas simulen fruto de una vanidad intempestiva, dejar perseverancia de mis muchas deudas intelectuales con el presente pontífice.

Indudablemente, lo que mucho más me influyó en estas intervenciones fue su recurrente preocupación por el diálogo entre “la fe y la razón”, lo que le llevó en aquella ocasión a escenificarlo de manera un poco osada. Se esmeró por descartar 2 enfoques. Por una parte, los que —poniendo a Dios fuera de toda lógica— terminan justificando el recurso a la crueldad representando a unos sacrosantos derechos de la realidad: «Para seducir a un alma racional, no se debe recurrir al propio brazo». , consciente o inconscientemente, no tienen la posibilidad de liberarse de esta “autolimitación actualizada de la razón” que les condena a no hallar una contestación racional a las definitivas “cuestiones propiamente humanas”.

Dionisio

Si bien su primordial centro de adoración era el éxtasis y el vino, Dionisio era adulado como el dios de la fertilidad de la tierra. Singularmente en la cosecha de uvas y frutos, siendo entre los dioses presentes en las fiestas de la vendimia.

Asimismo está relacionado con la agricultura y el teatro.

Primordiales pensadores del panteísmo

Antonio Rosmini fue un creador que procuró contraponer Ilustración y Sensismo.

  • Giordano Bruno. Este astrónomo, pensador, teólogo y poeta italiano enunció en su obra múltiples proposiciones sobre la verdad natural, que se recogen en especial en su libro De la causa, el principio y el uno (1584). El panteísmo de Giordano Bruno es un panteísmo ateo, y expresa un concepto del cosmos como el «alma de todo el mundo», un intelecto universal que llena y consigue todo. Sus ideas fueron revolucionarias con relación a las admitidas y protegidas por la Iglesia Católica, tanto que su obra fue prohibida por la Santa Inquisición y él mismo fue procesado por herejía y quemado en la hoguera.
  • Baruch Spinoza. Entre los pensadores clave del racionalismo del siglo XVII adjuntado con Leibniz y Descartes, este pensador judío holandés fue el creador de entre los mayores retos racionalistas a la ortodoxia religiosa de la temporada. Su afirmación de que «Todo cuanto es, está en Dios, y sin Dios nada puede ser ni concebirse» (Étici, XV), radicaliza el monismo de la substancia y la finitud de los individuos modales, realizando explícito a Dios en su creación. Su acercamiento al panteísmo puede considerarse panenteísmo (corriente que ofrece un dios que comprende el cosmos, pero no se restringe a él), y fue criticado por pensadores siguientes, como Friedrich von Schelling.
  • Scotus Eriugena. Pensador irlandés del Renacimiento carolingio, vivió, pensó y escribió en el siglo IX (810-877 a. C.). Si bien la red social académica almacena silencio sobre el panteísmo de Erígena, su afirmación de la unidad y también identidad de Dios con la criatura, «Deus est omnia» (Dios es todas y cada una de las cosas), indudablemente lo pone en esta lista.
  • Antonio Rosmini. Este pensador y pensador italiano del siglo XIX, principal creador de la orden clerical del Centro de ella carità, fue creador de una obra que procuraba oponer la Ilustración al Sensismo, atacando tanto al empirismo como a la escolástica. Su obra fue sentenciada por la Santa Sede católica, pero al final fue beatificado en 2007.
  • Pierre Teilhard de Chardin. Jesuita espiritual, apasionado de la filosofía y la paleontología, aportó una versión personal de la evolución, que se distanciaba de la pelea entre ciencia y religión de finales del siglo XIX y principios del XX. Esto logró que fuera atacado por la iglesia y también ignorado por la ciencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *