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Qué dice la Biblia de los perritos

Decir: “Señor, ayúdame”. Y él respondió: «No está bien eliminar el pan de los hijos y echárselo a los perros». Ella ha dicho: «Sí, Señor, pero aun los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos». Entonces Jesús le respondió: “¡Oh mujer, grande es tu fe!

En mi niñez, que pasé en una región de montañas y vales, mis progenitores siempre y en todo momento me animaron a tener mascotas. Desde conejillos de indias hasta periquitos e inclusive tener una gallina como mascota llamada Federica, mi casa estuvo llena de pequeños animales a lo largo de la mayoría de mi niñez. Al animarme a cuidar a mis mascotas, mis progenitores me enseñaron el concepto de la compromiso, la perseverancia y quizás aun el cariño. Conque con frecuencia me he preguntado si la Torá apoya el activismo animal y qué afirmaría precisamente Dios si le preguntaras: «¿Amas a los perros?»

Los perros son los únicos animales de la Torá que han recibido una recompensa por sus acciones. En el momento en que los esclavos judíos escaparon de Egipto, está escrito: «Ningún perro ladró» (Éxodo 11:7). Como recompensa por ello, Dios ha dicho: “…la carne que fuere desgarrada en el campo no comeréis, la echaréis al perro” (Éxodo 22:30; Mechilta). No obstante, el aprecio de Dios por los animales no se restringe al «mejor amigo del hombre». El aprecio se prolonga a los insectos. El rey David aprendió esta enseñanza en el momento en que preguntó cuál es el propósito de «criaturas tan malvadas» como las arañas. Después, Dios creó un acontecimiento en el que una telaraña le salvó la vida, enseñando al mucho más grande de los reyes de Israel que toda criatura tiene un propósito (Midrash Alpha Beta Ajeres de-Ben Sira 9).

La salvación de Jeremías en la cisterna del hijo de Hamelec

Tras caer por fuerza en la cisterna del descendiente de Hamelec, un eunuco de la corte se enteró y deseó salvarlo. Conque le ha dicho al rey lo que habían hecho y envió a Ebed-melec con el propósito de liberarlo.

Entonces vino un conjunto de treinta hombres para sacar a Jeremías de la cisterna al hijo de Hamelec, en caso contrario moriría de apetito.

Las bendiciones prometidas

Quien se salva tiene ingreso al árbol de la vida y libre ingreso a la existencia de Dios. Para esos que invocan la sangre de Jesús, la eternidad es un hogar con un Padre siempre y en todo momento presente y amoroso que provee para sus pretensiones y afirma la independencia de todo daño.

El aseo y la limpieza son condiciones imprescindibles para ingresar en el cielo. «El lavamiento del agua por la palabra» (Efesios 5:26), «el lavamiento de la regeneración» (Tito 3:5), y la limpieza por la sangre de Jesucristo (1 Juan 1:7). Sin esto, no hay acto que nos salve.

Por qué razón Dios creó a los perros

Dios creó a los perros a fin de que nos hagan compañía y nos asistan. Los perros son muy fieles y nos desean bastante. Nos resguardan y nos asisten a realizar ejercicio. Asimismo nos asisten a proteger nuestras características.

La Biblia no charla bastante sobre tener mascotas, pero varias personas han interpretado ciertos pasajes de la Escritura como prueba de que Dios no desea que tengamos mascotas. No obstante, no hay un versículo concreto que prohíba tener mascotas, y no hay prueba de que las mascotas en sí sean inmorales. En verdad, existen algunos pasajes en la Biblia que semejan señalar que Dios podría bendecir a quienes tienen mascotas. Ciertos ejemplos de estos versos son:

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