Saltar al contenido
Inicio » Por qué se inflama el estómago como si estuviera embarazada

Por qué se inflama el estómago como si estuviera embarazada

La hinchazón o distensión abdominal tiende a ser ocasionada por comer en demasía mucho más que por una patología grave. El inconveniente asimismo puede ser provocado por: Tragar aire (un hábito inquieto) Acumulación de líquidos en el abdomen (esto puede ser síntoma de un problema médico grave)

Antón mijo, ginecólogo de Clínica Millet Valencia

—— – Clínica Millet – Clínica de la Mujer Médicos expertos en ginecología, reproducción, diagnóstico prenatal, pre y posparto, pediatría, endocrinología, deporte, psicología y medicina estética en Valencia.

¿Por qué razón se me seguidor el estómago?

Los síntomas mucho más recurrentes son el incremento de volumen en la región abdominal o cerca del estómago. En la mayoría de los casos, tiende a ser gas lo que se amontona en el sistema digestivo y provoca que se escape. Esta simulación trae y adopta el vientre de una mujer preñada.

Este aire no pasa de manera fácil y tiende a ser pues queda atrapado en el abdomen y por digestión lenta. Visto que se produzca este apunte señala que puedes padecer algún género de alergia, desequilibrios hormonales, disfunción tiroidea y, en casos considerablemente más extraños, cáncer.

¿Qué es la distensión abdominal en el embarazo?

Es posible que aún no estés familiarizado con este término, despreocúpate por el hecho de que despejaremos tus inquietudes. Antes de nada, observemos qué es la hinchazón en el embarazo. Es una molestia que puede mostrarse a lo largo del primer período de tres meses del embarazo, y empeorar pasados ​​estos primeros meses en tanto que el tamaño del útero termina alterando la cavidad abdominal.

La distensión o meteorismo abdominal se genera gracias a la presión que crea el útero sobre el estómago, provocando una sensación de estar mucho más hinchado de lo común al finalizar de comer. Despreocúpate, tiende a ser bastante común en mujeres embarazadas, y en la mayoría de los casos los signos más frecuentes son la barriga hinchada e inclusive sentir mal en esa zona.

¿Cuándo debo llamar al médico?

Llame a su médico inmediatamente si alguno de los próximos síntomas acompaña al mal o malestar abdominal:

  • Mal profundo o persistente
  • Manchado o sangrado
  • ) Fiebre
  • Escalofríos
  • Secreción vaginal
  • Mareos
  • Afecciones al mear
  • Náuseas y vómitos
  • ) doxag_4 ¿Todavía tengo la barriga hinchada?
    • Falta de ejercicio: Para ser sincera, ¿cuánto tiempo ha que se dedica al deporte desde el instante en que se transformó en madre? Posiblemente necesite desplazarse un tanto mucho más que llevar a los pequeños al parque o ir de compras tras el trabajo. Empieze con opciones de ocio como el yoga.
    • Cercano a nacer: Posiblemente tu barriga sencillamente no se haya recuperado y la piel, entregada al increíble esfuerzo de albergar una exclusiva y impecable vida, no haya vuelto a su sitio original. Si sencillamente tienes la piel fláccida, es lógico que esta piel se hinche en el momento en que repletas el estómago: es exactamente el mismo mecanismo que un globo y tarda tanto como tú en digerir. Como sospecho que no desearás denegar tus órganos y sus funcionalidades, deberás admitirlos como algo natural, lógico y saludable. ¡Mamá, tienes órganos!
    • Diástasis abdominal: La diástasis es la separación de los rectos abdominales que marchan como una pared que tiene dentro nuestros órganos internos. Se abren en todos y cada madre a fin de que el niño ocupe un espacio, pero no todas y cada una se recobran velozmente. En especial si tuviste un parto múltiple. Si piensas que este puede ser tu caso, busca asistencia de un fisioterapeuta especializado y haz ejercicios hipopresivos. En este articulo hablo de esto.
    • Lactancia prolongada: Si sigue amamantando a su bebé, sus escenarios de progesterona y estrógenos van a ser bajos. O sea lo que provoca que no menstrues y tu cuerpo almacene una reserva de grasa cerca de los órganos para garantizar que tu hijo tenga alimento. ¿No piensas que es hermoso?
    • Apetito sensible: Lo más habitual en las mamás es que se nos hinche la barriga por el hecho de que ingerimos mucho más por nuestro apetito sensible. En ocasiones vas a comer por agobio, temor, aburrimiento, ansiedad… si bien el impulso te realice opinar que tienes apetito. Pero la verdad es que el apetito es gradual, jamás inmediata, y al paso que el apetito se puede saciar con cualquier alimento, el apetito sensible necesita algo muy preciso (chocolate, pan, patatas…). ¿De qué forma puedes manejarlo? Consiga mucho más información sobre nutrición consciente o nutrición consciente. Poner atención consciente a la comida supone masticar bastante y de forma fuerte (30 a 50 ocasiones cada mordisco) recordando que no tienes dientes en el estómago. Todo el trabajo que te calma la boca, te lo ahorras en el estómago. Es recomendable que comas sentado (sin esos viajes veloces para comer en frente de la heladera), en un ámbito relajado, sin televisión ni celular, con una posición correcta y despacio. Si te lo tragas, vas a perder el respeto por tu comida y por ti. (Sugiero esta entrevista a Arturo Castillo donde charla sobre esto). Para distinguir el apetito sensible del físico, intente tomar agua. Cálmate, tienes sed. Tome tés de yerbas y tenga a mano refrigerios saludables. No pierdas de vista el consumo de proteínas por su efecto satisfactorio.
    • La sal y los alimentos inflamatorios: la sal retiene líquidos y su exceso puede lograr que la barriga parezca inflamada. En lo que se refiere a los alimentos inflamatorios, cambian según la flora intestinal de cada individuo, con lo que el gluten perjudica a unos y a otros no. ¿Qué alimentos hacen que tu barriga hinchada explote? Comúnmente lácteos, maíz, fritos, procesados, azúcar, papa, tomate, etcétera.
    • Gases: si tu dieta incluye crucíferas crudas o legumbres mal masticadas o cocidas, puedes tener molestos inconvenientes de gases que hacen que tu barriga, aparte de hinchada, parezca dura. No olvides las composiciones de alimentos: si tomas un bistec y le añades dátiles al postre, el comburente está garantizado.
    • Parásitos, alergias, intolerancias: lo dejo para el desenlace para eludir la hipocondría. Si no padeces de diarrea, vómitos o cefalea, te puede pasar entre los puntos precedentes y no este. No te obsesiones, mamá.

    Si deseas información mucho más descriptiva y extensa a través de un especialista, echa una ojeada a este producto de Ana Estellés sobre anomalías de la salud inflamatorias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *