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Por qué mi mente piensa cosas que yo no pienso

Mi cabeza piensa cosas que no deseo meditar En ocasiones, los pensamientos intrusivos tienen la posibilidad de vivirse como egodistónicos, lo que quiere decir que son pensamientos que entran en enfrentamiento con los valores o la imagen de sí de la persona. En otras expresiones, la persona los siente como inadmisibles.

La rumiación del pensamiento, asimismo famosa como pensamiento obsesivo o circular, radica en fijarse en solo una iniciativa, a la que se le da vueltas y vueltas a lo largo de largos periodos de tiempo. El tema es negativo y hace aparición en instantes de agobio o al lado de patologías como la depresión o la ansiedad. Desarrollan afecciones a quienes la sufren y, al procurar frenarlas, aun incrementan. La asistencia sicológica es primordial en su régimen.

Nuestras conmuevas y nuestros pensamientos no solo son una sección esencial de nuestra vida, sino más bien ineludibles. Sentimos y pensamos en todo el día, si bien no seamos siendo conscientes de ello. Pasa inadvertido por el cambio de enfoque de nuestro entendimiento: no puede atender todos y cada uno de los estímulos al unísono y elige esos que considera esenciales en ese instante. En el momento en que brotan pensamientos obsesivos, nuestro primer impulso es estimar detenerlos, algo que es realmente difícil. Nuestro entendimiento no deja de generar y, al estimar supervisar lo incontrolable, nos frustramos, estamos responsables y incrementa la ansiedad. Nos predisponemos a proseguir con el círculo vicioso, que asimismo se retroalimenta de lo que vivimos en ese instante. Para comprender, pensemos en lo siguiente: si tengo una botella de agua vacía y trato de sumergirla en agua, el aire de adentro nos lo pone bien difícil. Debemos pelear y combatir por algo que no vamos a hallar. Esperar que una botella vacía está en el fondo del agua es como esperar que nuestro entendimiento deja de meditar; Solo va a hacer que nos sintamos cansados ​​y frustrados.

Cambia tu lenguaje corporal

Tómate un instante para ver tu lenguaje corporal. ¿Andas relajado o en una posición clausurada? ¿Frunces el ceño? Si es de este modo, va a ser mucho más predispuesto a los pensamientos negativos.

Un mal lenguaje corporal puede reducir tu autovaloración y ocasionar una falta de seguridad. En este estado sensible, es natural comenzar a tener pésimos pensamientos.

Romper el período de meditar bastante

Serani creó un desarrollo de cinco pasos para romper el período interminable de meditar bastante.

Primer paso: El paso inicial es ser consciente en el momento en que piensas bastante, ha dicho. Otra gente en ocasiones te lo apuntan, y si bien puede ser molesto escucharlo, es útil estudiar a advertirlo en ti.

¿De qué forma tenemos la posibilidad de supervisar los pensamientos obsesivos?

  • Admite el pensamiento obsesivo. Este es el paso mucho más bien difícil, en tanto que significa tener que admitir la ansiedad que nos desarrollan. Ten en cuenta que toda vez que intentamos de remover el pensamiento obsesivo, lo que hacemos es fortalecerlo, reforzándolo.

La clave es estudiar a observarlos, ofrecer un paso atrás y observarlos solo con lo que son, pensamientos, no acciones reales. Si nuestros pensamientos comprometen situación, podríamos meditar que iremos a ganar la lotería, y de esta manera es.

Cambio de visión

Debemos tomar en consideración que los pensamientos negativos y también irracionales son una manera de comunicación con nosotros.

Piensa que tienes a alguien junto a ti la mayoría del día diciéndote lo mal que lo haces todo, lo poco que vales o lo arriesgado que es el planeta.

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