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Dónde se puede encontrar a Dios

Aquí hay cinco sitios donde Dios te espera: En el trabajo. Las relaciones que tienes, los desenlaces que consigues, la calidad y el precaución con el que haces tu trabajo, todo puede ser la esencia de la santidad. En relaciones bien difíciles. En nuestros descalabros. Por mi mismo. De exitación.

Proseguimos recluídos por la pandemia del coronavirus, pero ahora en medio de una Semana Santa. De ahí que, el día de hoy deseo invitarlos no solo a la promesa, sino más bien asimismo a la alegría. Si bien, como afirma el Papa Francisco, “invitar a la alegría puede parecer una provocación y hasta un mal chiste, dadas las graves secuelas que nos encontramos tolerando por la COVID-19”. Pero los fieles poseemos fundamentos de alegría: Jesús está presente en la mitad de la situación específica que vivimos. De roma Guardini escribió: “La vida desarraigada, destruida, aniquilada en la cruz ha despertado y aprieta nuevamente”.

¿De qué manera conocer su presencia en la vida diaria, en ocasiones tan dolorosa? El mallorquín Jerónimo Nadal, acólito y amigo de san Ignacio, y partiendo de su espiritualidad, acuñó un término que enseña una manera de vida que el día de hoy nos puede asistir bastante: los contemplativos en acción. Adaptándolo a la situación de hoy, lo llamaría «contemplativas en la rutina».

5 Sirviendo a los necesitados

Hay padecimiento por donde mires, conque en el momento en que te tomas el tiempo para contribuir a los necesitados, en el momento en que sirves desinteresadamente a un individuo, en esos instantes te aproximas a Dios pues haces su trabajo: querer a tu prójimo.

El día de hoy deseamos todo inmediatamente, pero la verdad es que tratándose de las cosas de Dios no existe la inmediatez.

¿De qué manera conseguir a Dios? Es requisito conocerlo

El propósito del Señor para el hombre es que lo conozcan, este es el primordial propósito del hombre y por consiguiente lo más esencial es saber a Dios. No obstante, queda un pensamiento erróneo en bastante gente, y sucede que suponen que basta entender que hay, para decir que conocen a Dios.

Por otra parte, asimismo hay fieles que saben que Dios existe y que, basados ​​en su razonamiento humano, buscaron comprender mucho más sobre Él leyendo Su Palabra. Este género de conocimiento radica en el fácil hecho de leer, recordar y reiterar versículos de la Biblia.

En la adoración al Señor se genera un vínculo con su presencia y, allí, el Espíritu Beato moderniza nuestras fuerzas.

Todos pasamos por ocasiones bien difíciles y dolorosas, ninguno de nosotros puede denegar esta situación. En instantes de angustia tendemos a fijar la mirada en el inconveniente y nos cuesta ver alén de las situaciones que se nos muestran. Nos transportamos con la colaboración de nuestro valle de sombra y muerte, y nuestros ojos están tan empañados por las lágrimas que es bien difícil ver las situaciones desde una visión celestial.

En instantes de mal tendemos a contestar sensible, mental y físicamente a las ocasiones que se nos muestran y se hace bien difícil aferrarnos a las promesas de Dios. Como David en el Salmo 23, tenemos la posibilidad de estar pasando por una noche obscura. Pero en el momento en que adoramos, se genera este medio de conexión con su presencia y, allí, es el Espíritu Beato quien moderniza nuestras fuerzas, nos hace alzar la visión del valle y poner la mirada nuevamente en el monte de Dios.

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