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Dónde habita Cristo

Santuario de Jesús de Nazaret Varios de los mucho más esenciales de Tierra Santa son: ? Basílica de la Natividad ¿Basílica de la Transfiguración? ¿Basílica Getsemaní? Beato Sepulcro? Capilla de la Ascensión

«Vivo en un espacio beato y sublime, pero asimismo con los contritos y humildes de espíritu, para reavivar el espíritu de los humildes y animar los corazones de los quebrantados.» Isaías 57:15

¡Qué joya! El Dios del cosmos habita en un espacio asombroso, beato y sublime. Múltiples escrituras nos dan visiones del esplendor del cielo, pero este Dios asimismo descendió con apariencia de hombre para habitar entre nosotros. Todavía desea morar entre nosotros, pero no mora en santuarios ni en palacios. En el momento en que Jesús vino a este planeta, nació en un pesebre y jamás tuvo un hogar propio. En este momento Él habita en los corazones de hombres y mujeres como tú y como yo. Pero Dios no habita en ningún corazón; Isaías afirma que Dios mora con los contritos, humildes y quebrantados de corazón. Somos tus santuarios; Santuarios del Espíritu Beato. Me recuerda a las bienaventuranzas; Jesús mencionó que los pobres en espíritu, los que lloran, los humildes y los que tienen apetito y sed de justicia son bienaventurados.

Era el sitio donde se llevaban los errores

Pero tiene un agregada y es el más esencial. El santuario no era solo a fin de que Dios viviese con su pueblo. Era el sitio donde se llevaban los errores. Tengamos en cuenta que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23). Para eludir que el pecador tuviese que fallecer instantáneamente por su transgresión, el Señor dio un medio a fin de que «otro» tomara su sitio, y en consecuencia dejó el sacrificio de animales limpios, símbolos del Cristo que tenía que venir. Antes de Moisés, la multitud de la región edificó un altar donde estaban y sacrificaron allí, aguardando la reconciliación con Dios. Pero entonces el Señor con el Santuario pone orden y manda que todos y cada uno de los sacrificios se hagan en el templo (Levítico 6:25). El sacerdote en el templo ¿quién era? Símbolo asimismo de Jesús, intercesor, intercesor.

No entraré en datos sobre el grupo de rituales y simbolismos contenidos en el santuario. Solo estoy entusiasmado en el artículo para enseñar si hay un Santuario real, físico y celestial. Continuando con el tema de la mediación de los errores, la carta a los Hebreos regresa a decir en el capítulo 8, versículo 6 “Pero nuestro Sumo Sacerdote, que recibió un ministerio sacerdotal bastante superior, hace un mejor pacto apoyado en mejores promesas”. Y en Hebreos 9:24 «Pues Cristo no entró en el santuario realizado por el hombre, que era solo un tipo del verdadero santuario, sino entró en el cielo mismo, donde en este momento está enfrente de Dios para rezar por nosotros». Asimismo, Hebreos 4:14 “Jesús, el Hijo de Dios, es nuestro enorme Sumo Sacerdote que ha entrado en el cielo. De ahí que debemos mantenerse firmes en la fe que profesamos”.

Cristo entró en nuestro espíritu

En el momento en que suponemos en Jesucristo, lo nos llega como Espíritu en nuestro espíritu. Nos encontramos unidos a Él, y Él, que es el Espíritu, no viene a visitarnos por un tiempo, sino más bien a morar en nuestro espíritu para toda la vida. ¡Cristo vive en nosotros!

Para quien cree en Cristo, Él no es solo el Constructor que habita en el cielo, muy, lejísimos de nosotros; Él es asimismo el Espíritu vivificante que habita en nosotros, en nuestro espíritu humano. Entró en nuestro cosmos personal al ingresar en nuestro ser. Por el momento no es un Dios lejano, sino más bien nuestro Redentor y Salvador, que está cerca nuestro por el hecho de que vive en nosotros. Ya que está tan cerca nuestro, está libre cualquier ocasión y en cualquier sitio y puede suplir todas y cada una nuestras pretensiones por sí solo.

En el colmo de las gracias místicas

En ese instante, 35 Juan se encontraba con 2 de sus acólitos y, 36 viendo a Jesús que pasaba, ha dicho: “Este es el Cordero de Dios.

Esta escena la detalla entre los presentes: exactamente el mismo Apóstol San Juan, como normalmente aceptan los comentaristas, que esconde su identidad bajo el velo de la humildad. Lo acompaña Andrés, hermano de Simón Pedro.

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