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Cómo saber qué tengo que sanar

Autoconocimiento: Conocerse a uno mismo es primordial para admitir lo que nos duele. Sabiendo esto, tenemos la posibilidad de buscar resoluciones y trabajar para superarlas. Conocernos bien a nosotros asimismo nos va a ayudar a reaccionar de determinada forma frente ciertas ocasiones a fin de que no nos hagan tanto daño.

Las 5 lesiones sentimentales de la niñez

La niñez es una época escencial que nos condiciona para el resto de nuestros días. Hay infancias parcialmente contentos, pero prácticamente todos pasamos por alguna situación que nos marcó y dejado huella en nuestra personalidad. Todas las 5 lesiones sentimentales deja su indicio característico, y es simple detectarlas si sabes dónde buscar.

Para todos los que han vivido el abandono en la niñez, la soledad es su mayor enemigo. La carencia de cariño, compañerismo, protección y precaución los marcó tanto que están en incesante supervisión para no ser dejados y sienten un temor radical a quedarse solos.

Señales de que andas sanando

Como vimos, sanar una herida sensible necesita tiempo y trabajo personal. En contraste a las lesiones físicas que siempre y en todo momento marcan un tiempo preciso de restauración, las sentimentales acostumbran a traer consigo la preocupación de no tener una duración cierta, y esto crea indecisión. Lo sensible no se observa, no se palpa, cuando menos no en el sentido riguroso de la palabra.

Si pasas por este desarrollo en tu vida, aquí existen algunas señales que tienes que detectar en ti y que señalan que vas en la dirección adecuada.

¿Qué es un trauma infantil?

El trauma infantil es una herida sensible final de un hecho lamentable o angustioso vivido en la niñez.

Nos atrae la metáfora de la herida, por el hecho de que refleja realmente bien la iniciativa de algo que hace aparición a consecuencia de un golpe, o daño, pero que transcurrido un tiempo, si sana bien, puede sanar. De esta manera la cicatriz puede quedar ahí, pero por el momento no duele.

Las técnicas que te asistirán a sanar estas lesiones sentimentales son:

Autoconocimiento:

Conocerte a ti es la clave para admitir lo que te duele. Sabiendo esto, tenemos la posibilidad de buscar resoluciones y trabajar para superarlas. Conocernos bien a nosotros asimismo nos va a ayudar a reaccionar de determinada forma frente ciertas ocasiones a fin de que no nos hagan tanto daño. Asimismo nos asiste a ser personas mucho más genuinas.

Nos puede contribuir a vivir diferentes fases para sanar lesiones

1º Admitir la herida como una parte de uno mismo: Admitir la herida es mirarla, observarla con atención y entender que hay ocasiones a resuelven que forman parte de ella, de la experiencia humana. Este es el instante de meditar en sanar este daño. 2º Admitir que si temes o desapruebas, te haces daño a ti ahora el resto: La intención y resolución de sobrepasar el mal debe mejorarnos y llevarnos a la paciencia, la compasión y la entendimiento con nosotros. Si desarrollamos estas características, nos va a ayudar a sentir y alimentar el confort, superando el resentimiento y la agresión. 3º La transformación con la canalización del padecimiento es viable: Nuestros pensamientos, medites y hábitos nos benefician si bien necesita un esfuerzo continuo para llevar a cabo lo acertado frente a la herida. Podemos encontrar formas edificantes de percatarnos de las ventajas positivos que conseguimos de las vivencias dolorosas, dando paso al desarrollo de curación. Hablamos de cambiar las perspectivas oscuras para quitarlas de la cabeza y efectuar la limpieza de las conmuevas destructoras. 4º Liberarse de la culpa y el rencor para hallar sanidad a la herida: Nos ofrecemos cuenta que en el momento en que nos enfadamos con personas que se piensan responsables del daño provocado, logramos una liberación momentánea de ese rencor, pero al tiempo rascándonos todo el tiempo las lesiones. . Lo que verdaderamente nos asistencia es a liberarnos de esta culpa y resentimiento, para ello es requisito perdonar. El perdón es un acto que se ejerce fuertemente de intención y es dependiente de nosotros liberarnos de algo que nos quita energía y calma. La madurez y el desarrollo personal son un desarrollo de compromiso por nuestra vida y por las consecuencias que nuestro modo de vivir tiene sobre el resto. Es un desarrollo dinámico, no preciso, sino más bien condicionado, en el que puedes escoger libremente de qué forma, por qué razón y para qué exactamente deseas vivir tu vida, pues la gente tienen profundos deseos de medrar y localizar respuestas positivas que les den sentido y confort. siendo. . sensible en su forma de ser y de vivir.

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