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Cómo quitar los malos pensamientos de la cabeza

De qué forma remover los pensamientos negativos Cambia tu lenguaje corporal. Hable abiertamente sobre esto. Vacía tu cabeza ocasionalmente. Cambie sus puntos de vista al costado positivo. Permítete ser creativo. Realizar caminadas. Piensa en las cosas que verdaderamente merecen la pena.

La rumiación del pensamiento, asimismo famosa como pensamiento obsesivo o circular, radica en fijarse en solo una iniciativa, a la que se le da vueltas y vueltas a lo largo de largos periodos de tiempo. El tema es negativo y hace aparición en instantes de agobio o al lado de anomalías de la salud como la depresión o la ansiedad. Desarrollan afecciones a quienes la sufren y, al procurar frenarlas, aun incrementan. La asistencia sicológica es primordial en su régimen.

Nuestras conmuevas y nuestros pensamientos no solo son una sección esencial de nuestra vida, sino más bien ineludibles. Sentimos y pensamos en todo el día, si bien no seamos siendo conscientes de ello. Pasa inadvertido por el cambio de enfoque de nuestro entendimiento: no puede atender todos y cada uno de los estímulos al unísono y escoge esos que considera esenciales en ese instante. En el momento en que brotan pensamientos obsesivos, nuestro primer impulso es estimar detenerlos, algo que es realmente difícil. Nuestro entendimiento no deja de generar y, al estimar supervisar lo incontrolable, nos frustramos, estamos responsables y incrementa la ansiedad. Nos predisponemos a seguir con el círculo vicioso, que asimismo se retroalimenta de lo que vivimos en ese instante. Para comprender, pensemos en lo siguiente: si tengo una botella de agua vacía y trato de sumergirla en agua, el aire de adentro nos lo pone bien difícil. Debemos combatir y combatir por algo que no vamos a hallar. Esperar que una botella vacía está en el fondo del agua es como esperar que nuestro entendimiento deja de meditar; Solo va a hacer que nos sintamos cansados ​​y frustrados.

Pautas y ejercicios para supervisar los pésimos pensamientos

Ahora, presento una secuencia de pautas y ejercicios para supervisar los pésimos pensamientos.

Para batallar los pensamientos irracionales (ahora charlamos de ellos en el presente artículo) la primera cosa que debemos realizar es no tomar los pensamientos que brotan como algunos o reales. Para esto, en el momento en que te llegue un pensamiento negativo, escúchate y examina ese pensamiento. ¿Dónde afirmas eso? ¿Es una imposición? ¿Es una creencia falsa sobre usted mismo o del resto? ¿Podría este pensamiento enfocarse solo en lo negativo?

Incorpora estos 3 trucos para lidiar con los pésimos pensamientos y eludir la ansiedad:

  1. Advertirlo y expulsarlo : Los pensamientos negativos se muestran inesperadamente, pero por la sensación que te dan, sabes si son negativos o positivos. Es hora de buscar la forma de advertirlos y liberarse de ellos. Por poner un ejemplo, puedes asignarles una imagen de algo que te parezca desapacible, esto te va a ayudar a remover estos pensamientos mucho más de manera fácil pues por el momento no son abstractos. Puedes escoger cuanto quieras: cucarachas que consigas pisar, tacones o queso azul. Lo esencial es que con este ejercicio logres supervisar tu ansiedad y pésimos pensamientos.

  2. Impide lo que los desata: En ocasiones se muestran cosas que te causan estos pensamientos malos. Tienen la posibilidad de ser imágenes, música, sitios e inclusive personas. Si ahora aprendiste a advertirlos y les asignaste una imagen de algo que te semeja desapacible, en este momento es el instante del siguiente paso: eludir que vuelvan a manifestarse.

    Al achicar su presencia en tu vida, vas a hacer espacio a fin de que broten impulsos positivos, esos que segregan substancias en tu cerebro que te hacen sentir bien.

    Conque ya conoces, en el momento en que se muestre un pensamiento negativo, cambia de actividad. ¿Estabas observando la televisión y apareció algo lamentable? Apaga y lee un libro, coloca música bonita y ponte a bailar, escápate al gimnasio o juega una partida de ajedrez con la persona mucho más próxima a ti.

  3. Busca lo que te hace sentir bien: Hablamos de encender responsablemente pensamientos positivos. Así, juegas con la química de tu cerebro a fin de que segregue aquellas substancias que te hacen sentir bien, por poner un ejemplo: percibir música, ver películas, salir a caminar, pasar tiempo con amigos o llevar a cabo ocupaciones que estimulen la adrenalina, norepinefrina o serotonina del cerebro. De esta manera, te vas a sentir relajado, el confort mental y los pensamientos negativos no van a tener control ni rincón en tu cabeza.

Advertirlo y desterrarlo: Los pensamientos negativos se muestran sin aguardar, pero por la sensación que te emiten sabes si son negativos o positivos. Es hora de buscar la forma de advertirlos y liberarse de ellos. Por poner un ejemplo, puedes asignarles una imagen de algo que te parezca desapacible, esto te va a ayudar a remover estos pensamientos mucho más de forma fácil pues por el momento no son abstractos. Puedes seleccionar cuanto quieras: cucarachas que consigas pisar, tacones o queso azul. Lo esencial es que con este ejercicio logres supervisar tu ansiedad y pésimos pensamientos.

¿De qué forma sacar los pésimos pensamientos de tu cabeza?

Hay muchas técnicas que tienen la posibilidad de contribuir a achicar los pésimos pensamientos y progresar el estado anímico. Ciertos ejemplos tienen dentro relajación, ejercicio, meditación, yoga, terapia y la utilización de técnicas de afirmación efectiva.

En ocasiones la gente tienen pensamientos negativos pues pasan durante un momento bien difícil en sus vidas. En otras ocasiones, tienen la posibilidad de tener un trastorno mental como depresión o ansiedad que les hace meditar todo el tiempo en pensamientos negativos. Asimismo tienen la posibilidad de estar bajo la predominación de drogas o alcohol, lo que puede empeorar los pensamientos negativos.

Admitir tus pensamientos

Admitir supone abrirse a la experiencia que desarrollan los pensamientos. Ten en cuenta que el punto de la aceptación no es sentirte mejor, sino más bien abrirte a la vitalidad actualmente a fin de que consigas seguir mucho más ciertamente hacia lo que valoras (O’Connell, 2018).

Seguramente te andas preguntando de qué manera puedes estudiar a admitir estas desapacibles vivencias. Para esto, tomamos de Hayes (2020) ciertas tácticas que pueden ayudarte:

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