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Cómo llamar las cosas con la mente

De qué forma atraer energía efectiva Libérate del pasado. Para estar bien contigo, en paz y satisfecho con la vida que llevas, es esencial estudiar a perdonar y disculparte a ti. Apuesta por el pensamiento positivo. Impide lloriquear. Aprende a vivir con los fallos. Trabaja para lograr tus misiones.

«Deja que el Espíritu renueve tus pensamientos y reacciones.» Efesios 4:23 (NTV)

El cambio necesita un nuevo pensamiento. Para cambiar, debemos estudiar la realidad y empezar a tomar buenas resoluciones, pero asimismo debemos cambiar nuestra forma de meditar.

El poder de la cabeza actúa en 2 direcciones

Créeme, no tengas dudas que la «mentalización»/»sugestión» ejercita una predominación importante sobre el estado de salud. Este principio marcha en los dos sentidos: la gente que prueban un prominente nivel de fe, seguridad en sí mismos, que tienen el hábito de meditar, rezar, que visualizan o hacen algún género de proyección mental, argumentan mejor a los tratamientos y se enferman… menos. No obstante, lo opuesto es verdad para la gente que están estresadas crónicamente, tienen poca seguridad en sí mismas, son fatalistas y, en último término, no emplean sus psiques para contribuir a sus cuerpos. Estas personas tienen mucho más posibilidades de enfermarse, contestar peor al régimen y tener una salud mucho más frágil. De este modo, todos contribuyen al avance de mecanismos de autocontrol. Prosigamos, en este sentido, a Séneca: “contemplar a los que lo procuran, si bien fracasen”.

Sigmund Freud dividió la cabeza en tres partes: consciente, inconsciente y también inconsciente. Por ende, la manera en que el sujeto recuerda o elimina la información es dependiente de dónde se guarda. Debe quedar clarísimo que la información guardada en nuestro «consciente» es pequeñísima en comparación con lo que queda en el inconsciente y también inconsciente. De ahí brotan pensamientos ocultos que, en el momento en que brotan, crean esos habituales «períodos» que influyen en nuestro accionar. Platón mencionó que “el cuerpo humano es el carro; el yo, el hombre que lo conduce, el pensamiento son las bridas, y los sentimientos, los caballos”.

Meditar bastante mientras que se medita

La meditación es una práctica común de precaución personal que se enfoca en tener una cabeza libre de pensamientos. Para esos que opínan bastante, esto puede ser singularmente bien difícil.

En el momento en que halles que tu cabeza divaga a lo largo de la meditación, Shelton mencionó que notaras tus pensamientos divagando. Cuando reconozcas esto, concéntrate de nuevo en tu respiración.

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